Desde este 1 de septiembre, entró en vigencia en Ecuador una nueva política migratoria que obliga a los ciudadanos venezolanos a tramitar una visa de transeúnte para poder ingresar al país. La medida, aprobada por el gobierno de Daniel Noboa, también afecta a personas provenientes de otras 40 naciones, y busca reforzar los controles fronterizos en medio del incremento de la migración regional y las tensiones diplomáticas entre Quito y Caracas.
Un cambio drástico en la política migratoria
La disposición llega en un contexto de mayor rigidez en las regulaciones de ingreso. Ecuador se ha convertido en uno de los principales receptores de migrantes venezolanos en América Latina, con una población que, según la Plataforma R4V de la ONU, supera los 440.450 ciudadanos establecidos en el país.
Sin embargo, en los últimos años, las diferencias políticas entre los gobiernos de Ecuador y Venezuela han impactado las decisiones migratorias. El presidente Noboa, con respaldo del Parlamento, eliminó el Estatuto Migratorio bilateral y canceló la amnistía migratoria en marzo de 2025, medida que antes permitía a los venezolanos regularizar su estatus legal en territorio ecuatoriano.
Relación entre seguridad y política exterior
El endurecimiento de las normas también responde a preocupaciones en materia de seguridad interna. En coordinación con Estados Unidos, Noboa declaró organizaciones terroristas al Tren de Aragua y al llamado Cartel de los Soles, vinculando su decisión al aumento de la violencia organizada en la región.
Además, el mandatario anunció que Ecuador no recibirá migrantes deportados desde terceros países, incluidos venezolanos, cubanos y haitianos, lo que refuerza una postura más restrictiva frente a la movilidad internacional.
Países afectados por la nueva visa
La medida de control migratorio no solo alcanza a los venezolanos. Los ciudadanos de otros 40 países, entre ellos Afganistán, Angola, Nigeria, Siria, Pakistán, Haití, Cuba, Filipinas, China y Yemen, deberán también solicitar la visa de transeúnte antes de ingresar a Ecuador.
En el continente americano, la política únicamente se aplicará a Venezuela, Haití y Cuba, países que atraviesan crisis económicas, políticas y sociales profundas, lo que ha incrementado la salida masiva de sus ciudadanos en los últimos años.
Impacto en la población migrante venezolana
La nueva normativa complica aún más la situación de los migrantes venezolanos que buscan establecerse o transitar por Ecuador. Diversas organizaciones internacionales advierten que estas restricciones podrían incrementar la irregularidad migratoria y generar mayores riesgos humanitarios.
Mientras Quito defiende la medida como necesaria para fortalecer la seguridad nacional, grupos de derechos humanos sostienen que las políticas restrictivas profundizan la vulnerabilidad de miles de personas que huyen de la crisis venezolana en busca de estabilidad.
Con información de EFE



