Un grupo de ingenieros estructurales comenzará en los próximos días la evaluación técnica de las edificaciones afectadas por los terremotos del 24 de junio, con el objetivo de determinar cuáles inmuebles pueden seguir siendo habitados y cuáles representan un riesgo para sus ocupantes. La medida llega cuando numerosas familias permanecen fuera de sus viviendas por temor a nuevos colapsos.
Las inspecciones estarán a cargo de especialistas en ingeniería estructural, quienes revisarán edificios, conjuntos residenciales y viviendas que presenten daños visibles. Las evaluaciones permitirán clasificar cada inmueble según su nivel de afectación y definir si puede mantenerse en uso, requiere reparaciones o debe ser desalojado definitivamente.
La decisión responde a las críticas surgidas durante los primeros días de la emergencia, cuando residentes de distintas zonas afectadas denunciaron la demora en las inspecciones técnicas y la incertidumbre sobre el estado de sus viviendas. Mientras tanto, miles de personas continúan alojadas en refugios temporales o permanecen fuera de sus hogares a la espera de un diagnóstico oficial.
Expertos consultados señalan que estas revisiones son fundamentales para prevenir nuevos accidentes durante la etapa de recuperación, ya que algunos inmuebles podrían presentar daños estructurales que no son visibles a simple vista. Las autoridades prevén extender las inspecciones a las zonas con mayor impacto de los sismos conforme avance la respuesta a la emergencia.



