
Un análisis del diario británico The Telegraph afirma que el imponente despliegue militar ordenado por el presidente estadounidense Donald Trump en el Caribe tendría un objetivo más amplio que la presión directa sobre el Gobierno de Nicolás Maduro.
Según el medio, Washington podría estar preparando un escenario semejante al de la Operación Mangosta, diseñada en 1961 para desestabilizar y derrocar a Fidel Castro. La ofensiva actual, señala el periódico, no solo estaría dirigida a Caracas, sino que podría apuntar a reimpulsar un viejo anhelo político en el sector conservador estadounidense: provocar un cambio de régimen en Cuba.
Una lectura histórica: ecos de la Operación Mangosta
El reportaje de The Telegraph establece un paralelismo entre la coyuntura actual y la estrategia que Estados Unidos aplicó contra Cuba durante la Guerra Fría. En aquella época, la Casa Blanca asignó al fiscal general la conducción de una operación encubierta de “máxima prioridad”, orientada a desestabilizar a Fidel Castro y facilitar su derrocamiento.
Según el diario, el despliegue naval en el Caribe, que hoy concentra cerca del 10 % de la Armada estadounidense, guarda similitudes con aquel esfuerzo histórico. Aunque el foco oficial de Washington sigue siendo la presión sobre el Ejecutivo venezolano, el periódico plantea que esta ofensiva podría funcionar como un primer paso para avanzar sobre La Habana, especialmente bajo la influencia de figuras como el senador Marco Rubio.
Maduro como paso previo: el argumento geopolítico
El artículo señala que la administración Trump consideraría que la permanencia de Maduro constituye un obstáculo para reconfigurar el mapa político del hemisferio. Para ciertos sectores republicanos, derribar al mandatario venezolano abriría el camino para debilitar el sostén regional de Cuba.
El razonamiento expuesto por The Telegraph sugiere que la salida del chavismo sería un “preludio necesario” para alterar la estructura del poder en la isla, a la que Washington sigue describiendo como un régimen “represivo y corrosivo”, estrechamente vinculado a China y Rusia. Rubio, uno de los principales promotores de una línea dura hacia La Habana, ha reiterado que ningún Gobierno “ilegitimo y dictatorial” debe tener cabida en el continente.
Las decisiones de Trump y el pulso diplomático
El nuevo giro de la administración estadounidense quedó claro cuando Trump, apenas un día después de recuperar la Casa Blanca, revirtió la decisión de Joe Biden y aseguró que Cuba permanecería en la lista de países patrocinadores del terrorismo. La medida reforzó la visión del mandatario republicano de que La Habana representa una amenaza directa para los intereses de Estados Unidos.
En paralelo, la investigación del diario británico destaca que el deterioro de la industria petrolera venezolana podría limitar el apoyo energético que Caracas ha brindado históricamente a Cuba. La reducción a la mitad de la producción de crudo durante la gestión de Maduro ha disminuido el flujo de recursos hacia la isla, lo que, según el análisis, podría debilitar gradualmente al régimen cubano.
Diálogo rechazado y tensiones crecientes
En medio de la presencia militar estadounidense en el Caribe, Maduro envió una carta a Trump en la que llamó a “preservar la paz mediante el diálogo”. La propuesta fue descartada por Washington, que acusa al presidente venezolano de liderar redes de narcotráfico y sostiene que cualquier negociación directa requiere condiciones claras.
Durante su programa semanal, Con Maduro, el mandatario reafirmó que Venezuela mantiene la estabilidad interna y expresó su disposición a conversar “cara a cara” con cualquier representante estadounidense. También insistió en que el país seguirá defendiendo su soberanía ante cualquier presión externa y que la paz seguirá siendo un principio irrenunciable.
Una región en vilo
El análisis publicado por The Telegraph concluye que el actual despliegue militar no debe interpretarse únicamente como una respuesta al conflicto venezolano, sino como parte de una estrategia más amplia que podría alterar el equilibrio geopolítico caribeño. La referencia a la Operación Mangosta pretende ilustrar un escenario en el que Estados Unidos busca, de nuevo, modificar el liderazgo en La Habana, utilizando a Venezuela como punto de partida.
Con información de Semana



