
El gobierno de Nicolás Maduro emitió una respuesta oficial y categórica rechazando la entrada en vigor de la medida administrativa de Washington que cataloga al denominado «Cártel de los Soles» como una Organización Terrorista Extranjera (FTO).
En un extenso comunicado difundido por la Cancillería, Caracas no solo negó la existencia de dicha estructura criminal, sino que acusó a la administración de Donald Trump de reciclar una «vil mentira» y una «ridícula patraña» con fines bélicos.
De la misma manera el documento oficial del Estado venezolano profundiza en la teoría de que esta designación no tiene fines de justicia penal, sino políticos.
Ver esta publicación en Instagram
Según la Cancillería, la Casa Blanca está construyendo un expediente legal artificial para justificar una intervención militar «ilegítima e ilegal» en territorio venezolano.
El texto denuncia que se está aplicando el «clásico formato estadounidense de cambio de régimen», utilizando la lucha contra el narcotráfico como una cortina de humo para vulnerar la soberanía nacional.
«Resulta necio que el Gobierno venezolano pierda parte de su valioso tiempo de gobernar para tener que responder a estas infamias», reza el comunicado, que intenta proyectar una imagen de normalidad interna, asegurando que el país se encuentra «más unido y cohesionado que nunca» y enfocado en el desarrollo de las festividades navideñas, restando importancia a las maniobras externas.
El papel de Marco Rubio y el historial de acusaciones
La reacción del gobierno de Maduro apunta directamente al Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien había adelantado esta medida el pasado 16 de noviembre. Rubio y el Departamento de Justicia sostienen que existe una «base fáctica suficiente» para vincular a la cúpula militar y civil de Venezuela con el narcoterrorismo.
Sin embargo, Caracas insiste en que las investigaciones de la DEA —que datan de los años 90 pero se oficializaron en 2020 contra figuras como Diosdado Cabello y el propio Maduro— carecen de sustento probatorio real. El gobierno venezolano advirtió que esta «errática política de agresiones» fracasará tal como lo han hecho intentos previos, y alertó a la comunidad internacional que estas medidas afectan la estabilidad de todo el Caribe, en lugar de combatir genuinamente el tráfico de drogas.
Con información de DW




