
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de una segunda ofensiva militar contra Venezuela luego de que el gobierno de Delcy Rodríguez anunciara la liberación de presos políticos. El mandatario calificó la medida como un “gesto muy importante e inteligente” dentro de lo que considera un proceso de transición hacia la estabilidad y la paz en el país sudamericano.
En un mensaje difundido en Truth Social, Trump aseguró que la cooperación entre ambos países ha mejorado tras la captura de Nicolás Maduro. Según el presidente, esta nueva etapa incluye planes de reconstrucción de la infraestructura petrolera y gasífera venezolana, con inversiones privadas que podrían superar los 100.000 millones de dólares. Aun así, advirtió que las fuerzas estadounidenses permanecerán desplegadas como medida preventiva.
A los familiares y allegados de los presos. Al parecer la metodología de la excarcelación pasa por sacarlos del centro carcelario en vehículos con vidrios oscuros para luego dejarlos (libres) en otros lugares. Estén pendientes.
— Gonzalo Himiob S. (@HimiobSantome) January 9, 2026
Liberaciones, presión internacional y señales de transición
La decisión de Caracas de excarcelar a presos políticos fue anunciada por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, quien afirmó que se trata de un gesto orientado a la “búsqueda de la paz”. Las liberaciones comenzaron de inmediato e incluyeron a venezolanos y extranjeros detenidos por motivos políticos. Organizaciones como Foro Penal, que contabiliza más de 860 personas encarceladas o perseguidas por razones políticas, insistieron en que el proceso debe avanzar hacia una amnistía general.
La Plataforma Unitaria Democrática, principal coalición opositora, celebró las excarcelaciones, pero advirtió que deben ir acompañadas de otras medidas urgentes: el cese de la represión, el desarme de grupos irregulares y la restauración plena de garantías democráticas.
Un escenario en transformación
La cancelación del ataque y las liberaciones ocurren en un momento de reconfiguración política en Venezuela. La captura de Maduro, la presión internacional y la necesidad de estabilizar el país han acelerado movimientos internos dentro del chavismo. Voces como la del exembajador estadounidense James Story han señalado tensiones entre figuras del oficialismo, mientras que sectores opositores y organizaciones civiles exigen que las medidas no se queden en gestos aislados.
Para Washington, la cooperación energética y la reducción de tensiones militares parecen ser prioridades inmediatas. Para Venezuela, el desafío es avanzar hacia una transición que restaure la confianza ciudadana y garantice derechos fundamentales.





