
Por: Angélica Mendoza/Especial Miami
En un conversatorio internacional junto a dirigentes sindicales y representantes de Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Honduras, el dirigente sindical venezolano Carlos Ortega hizo un llamado contundente, desde Miami, a la “unidad monolítica” del movimiento sindical para enfrentar lo que calificó como un régimen dictatorial responsable del colapso salarial y social en Venezuela.
El encuentro contó además con la participación de César Pérez Vivas (exgobernador), Sadi Bijani (exalcalde), José Rangel Barón, Pablo Medina, Horacio Medina, entre muchos otros líderes y dirigentes en el exilio.
“Una verdadera unidad con los pueblos en dictadura”
Ortega afirmó que el proceso de cambio debe iniciar con una “verdadera unidad” entre los pueblos que, a su juicio, siguen bajo dictaduras: Cuba, Nicaragua y Venezuela.
“Necesitamos una hermandad, una unidad monolítica para defender a nuestros países”, expresó.
En el plano sindical, señaló que uno de los mayores daños fue la traición de antiguos dirigentes que según indicó entregaron conquistas laborales al régimen. Recordó que la bandera del chavismo fue acabar con la corrupción, pero denunció que se instauró un sistema que asfixió a la clase trabajadora.
Salarios, PDVSA y presos sindicales
El dirigente sindical calificó la situación salarial como “asfixiante” y rechazó que los bajos sueldos sean consecuencia exclusiva de sanciones internacionales.
Aseguró que hubo funcionarios que “robaron al país” y mencionó nombres como Rafael Ramírez y Tareck El Aissami, responsabilizándolos de graves irregularidades.
Desde su experiencia en la industria petrolera, exigió el pago de deudas pendientes con jubilados y pensionados de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y afirmó que el movimiento sindical luchará para que esos compromisos sean honrados.
También denunció que más de 143 trabajadores permanecen encarcelados y destacó el caso del dirigente Escalante, de Fetracarabobo, quien según afirmó se encuentra enfermo en prisión.
MARCHA NACIONAL EN CARACAS
El dirigente anunció que el movimiento sindical ya está movilizado y convocó a una gran marcha nacional el próximo 12 de marzo en la capital venezolana.
“Mi consigna siempre fUE: la calle es la salida”, afirmó, asegurando que distintos sectores de la sociedad se unirán a la movilización.
Elecciones y legitimidad institucional
En el plano político, Ortega reiteró que, a su juicio, la única institucionalidad legítima es la Asamblea Nacional de 2015 y el liderazgo de Edmundo González, a quien reconoció como presidente electo, junto a María Corina Machado como líder del proceso político.
Pidió elecciones “a más tardar a finales de año” para legitimar los poderes públicos y aseguró que sin seguridad jurídica no habrá inversión extranjera en el país.
Mensaje a Washington
Ortega dirigió palabras con mucho respeto al presidente Donald Trump y a Marco Rubio, solicitando que no se respalde ese interinato encabezado por Delcy Rodríguez, a quien calificó como una figura vetada en Europa y parte del actual aparato de poder.
“Con hampones no se negocia”, expresó, proponiendo la conformación de una junta civil y la convocatoria inmediata a elecciones.
También cuestionó declaraciones por parte de Enrique Márquez relacionadas con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, a quien señaló como aliado del oficialismo venezolano, estoy seguro que Venezuela no le debe nada a este señor.
El encuentro culminó con un llamado enfático a la unidad sindical y democrática, bajo las consignas:
“¡Viva Venezuela libre!
¡Viva Cuba libre!
¡Viva Nicaragua libre!”



