El regreso a Venezuela, que para decenas de migrantes representaba el inicio de una nueva etapa, terminó convirtiéndose en una tragedia. Un grupo de venezolanos deportados desde Estados Unidos llegó al país pocas horas antes de los terremotos del 24 de junio y fue alojado temporalmente en un hotel de La Guaira que colapsó durante los sismos.
Entre ellos se encontraba un migrante que sobrevivió al derrumbe y otro caso que mantiene a una familia buscando respuestas sobre el paradero de una joven deportada.
Uno de los repatriados relató a su familia que, al comenzar el terremoto, varios migrantes intentaron escapar lanzándose por las ventanas del edificio. Él corrió hacia una salida, pero recibió un golpe en la cabeza y quedó atrapado entre los escombros.
Mientras permanecía sepultado, escuchaba a otros sobrevivientes responder con números para indicar que seguían con vida.
Con el paso de las horas, las voces fueron desapareciendo hasta que únicamente él continuó respondiendo. Finalmente fue localizado por los rescatistas y trasladado a un hospital.
Norbert Martínez continúa buscando a su hermana, Mariángela, quien también fue deportada desde Estados Unidos en el mismo vuelo de repatriación.
Desde el día del terremoto ha recorrido hospitales, morgues y centros de atención sin obtener información sobre su paradero.
«Nadie nos ha dado información sobre dónde están los repatriados, si lograron salvarse o no», lamentó.
Mariángela había emigrado hacia Estados Unidos en 2020, atravesando varios países y la peligrosa selva del Darién antes de ser detenida por las autoridades migratorias estadounidenses y posteriormente deportada a Venezuela.
Su familia esperaba reencontrarse con ella después de seis años de separación, pero el terremoto cambió por completo esos planes.
Familias esperan respuestas
Hasta ahora, las autoridades no han informado cuántos de los migrantes repatriados resultaron heridos, fallecieron o permanecen desaparecidos tras el colapso del hotel donde fueron alojados.
Mientras continúan las labores de búsqueda, familiares de varios deportados permanecen en La Guaira solicitando información oficial y esperando conocer el destino de sus seres queridos.



