
Las autoridades de Estados Unidos han reactivado una investigación penal sobre el antiguo Zorro Ranch, una extensa propiedad ubicada cerca de Santa Fe y que perteneció al fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. La decisión se tomó tras la publicación de documentos previamente sellados del Federal Bureau of Investigation que, según fiscales estatales, justifican un examen más profundo de las actividades que allí ocurrieron.
Epstein compró el rancho en 1993 y lo utilizó durante décadas como una propiedad aislada en el desierto de Nuevo México. Aunque nunca enfrentó cargos federales por actividades allí, denuncias de víctimas y archivos desclasificados señalan que pudo haber sido escenario de abusos y tráfico sexual de menores, motivando el renovado interés de la justicia estatal.
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, anunció que su oficina buscará acceso al expediente completo no censurado del caso del Departamento de Justicia para avanzar en la investigación, además de colaborar con una comisión legislativa creada para esclarecer los hechos.
La propiedad fue vendida en 2023 y actualmente se conoce como Rancho San Rafael, aunque las autoridades y sobrevivientes insisten en que es importante determinar lo que ocurrió allí antes de que se pierdan evidencias cruciales.



