
Estados Unidos estaría considerando levantar las sanciones contra el Banco Central de Venezuela con el objetivo de facilitar la entrada de miles de millones de dólares a la economía del país, según reveló un reporte de Bloomberg.
La medida permitiría que los ingresos provenientes de la venta de petróleo circulen con mayor libertad dentro del sistema financiero venezolano, reactivando un canal clave de divisas que ha estado limitado durante años por las restricciones internacionales.
Actualmente, muchos pagos vinculados a operaciones petroleras permanecen retenidos en bancos internacionales —especialmente en Estados Unidos— debido a controles de cumplimiento relacionados con sanciones, lo que ha retrasado transacciones y afectado la operatividad de empresas.
El posible levantamiento de estas sanciones también ayudaría a restablecer relaciones con la banca internacional, reducir trabas operativas y dar mayor profundidad al mercado cambiario venezolano, en un intento por estabilizar el bolívar y frenar presiones inflacionarias.
Esta evaluación se da en medio de esfuerzos de Washington por impulsar la producción petrolera venezolana y aliviar los efectos económicos derivados de su propio esquema de sanciones, en un contexto global marcado por tensiones energéticas.
De concretarse, sería un movimiento clave que podría cambiar el panorama económico de Venezuela en el corto plazo.




