
El estado de Florida encabeza la lista de jurisdicciones con más casos migratorios pendientes en Estados Unidos, evidenciando una creciente crisis en el sistema judicial migratorio.
De acuerdo con datos recientes, el estado acumula más de 500.000 casos sin resolver, en medio de un sistema que no ha logrado adaptarse al aumento sostenido de solicitudes.
Especialistas señalan que una de las principales causas del rezago es la falta de jueces de inmigración, lo que genera una sobrecarga significativa. En Florida, cada magistrado maneja miles de expedientes, muy por encima de otros estados con mayor capacidad institucional.
A esto se suma el crecimiento acelerado de solicitudes, impulsado por crisis políticas y económicas en América Latina, así como cambios en políticas migratorias que han alterado el flujo de casos en los tribunales.
Expertos también advierten que el sistema migratorio enfrenta problemas estructurales, como recursos limitados y una distribución desigual del personal judicial, lo que prolonga los tiempos de espera para miles de personas que buscan asilo o resolver su estatus legal.
En este contexto, Florida se convierte en el principal reflejo de un sistema migratorio desbordado a nivel nacional, donde millones de casos siguen sin resolución.




