
El empresario venezolano Alejandro Betancourt regresó a Venezuela pocos días después de los terremotos del pasado 24 de junio y su presencia volvió a generar atención por los vínculos que mantiene con sectores del poder y por las investigaciones que enfrenta en Europa. De acuerdo con registros de vuelos citados por EL PAÍS, Betancourt llegó a Caracas el 27 de junio en un avión privado procedente de Palm Beach, acompañado por su esposa, Andreina, otro pasajero y la tripulación.
Betancourt construyó buena parte de su fortuna en Venezuela durante el chavismo y posteriormente desarrolló inversiones en sectores como el petróleo y empresas tecnológicas españolas. Sin embargo, su trayectoria también está marcada por investigaciones abiertas en España y Suiza por presunto blanqueo y fraude fiscal. Durante cerca de ocho meses permaneció en Reino Unido, donde tenía restringida su movilidad, antes de volver a Venezuela en medio del nuevo escenario político tras la salida de Nicolás Maduro.
Según fuentes cercanas al poder citadas por EL PAÍS, Betancourt estaría asesorando a la presidenta Delcy Rodríguez en la reactivación de la industria petrolera y tendría participación en asuntos relacionados con el sector minero y la reestructuración de la deuda venezolana. Su posible papel como intermediario entre Caracas y Washington fue respaldado por Mauricio Claver-Carone, quien reconoció a Reuters que funcionarios estadounidenses recurrieron a Betancourt como enlace debido a su conocimiento del negocio petrolero en Venezuela y Estados Unidos. El empresario, además, mantiene investigaciones pendientes en Europa por las que ha sido cuestionado.




