
El líder opositor ex gobernador del estado Mérida, y expreso político Williams Dávila, realizó su primera visita a Bogotá tras su salida del centro de detención El Helicoide. Durante su gira, el dirigente político venezolano visibilizó la precaria situación de los derechos humanos en Venezuela e insistió en la urgencia de convocar elecciones libres y en la liberación de más de 470 presos políticos.
A lo largo de una semana, Dávila sostuvo reuniones con embajadores, dirigentes políticos colombianos y organizaciones de derechos humanos. También tuvo encuentros con agrupaciones de la diáspora y con venezolanos que se vieron obligados a abandonar su país ante la persecución del régimen.
Hoja de ruta para la transición democrática
Durante un conversatorio con venezolanos residentes en Colombia, celebrado en el Centro de Innovación Sin Fronteras, Dávila subrayó la importancia de la lucha que deben librar quienes están dentro y fuera del país para impulsar un proceso de transición que le devuelva a Venezuela la democracia y la libertad.
En ese marco, destacó la existencia de una hoja de ruta que considera indispensable para alcanzar ese objetivo.
«Esta ruta contempla un conjunto de medidas inmediatas e innegociables: la liberación de todos los presos políticos, el cese de la persecución y el desmantelamiento del aparato represivo, la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral independiente, la restitución de los derechos políticos y el retorno seguro de los venezolanos exiliados», señaló.
El líder opositor precisó que la hoja de ruta también contempla la recuperación económica, la reconciliación nacional y la promoción de una convivencia democrática fundada en el respeto, la justicia y el fin de la persecución. Asimismo, señaló que el proceso debe culminar en elecciones libres, competitivas e internacionalmente reconocidas, con el acompañamiento de la comunidad internacional como garante.

La Ley de Amnistía no pone fin a la persecución
Durante el encuentro, Dávila fue enfático en señalar que la Ley de Amnistía no ha detenido la persecución política, pues el interinato de Delcy Rodríguez continúa hostigando a quienes piensan diferente.
«Este no es el punto final, como quiere hacer ver el régimen interino. Hay 473 presos políticos todavía. La amnistía no se ha aplicado de manera cabal. El régimen aprovecha la vulnerabilidad de quienes hemos sido liberados, de nuestros familiares y de quienes aún están presos, para negarla», advirtió.
El exgobernador de Mérida explicó que en Venezuela la ley la aplica un juez de forma discrecional, y no de manera automática como el régimen pretende aparentar.
«La ley establece exclusiones individuales. Hay periodistas como Carlos Rojas y militares que siguen detenidos. No podemos quedarnos callados: tenemos que seguir presionando para que liberen a todos los presos políticos, con o sin amnistía», afirmó.

«Dormía en un colchón donde pasaban ratas»
Ante jóvenes venezolanos residentes en Colombia, Dávila relató las condiciones que enfrentó durante su reclusión en El Helicoide.
«Pasé 547 días privado de libertad. Me capturaron violentamente al salir de una vigilia: me golpearon en la cabeza y me agredieron en varias oportunidades. Dormí en un colchón donde pasaban ratas, la comida estaba en pésimo estado, no me permitieron visitas ni defensa de abogado privado. Sentía que estaba secuestrado», relató.
Como consecuencia de las condiciones de insalubridad en el penal, el dirigente político sufrió cuadros graves de septicemia, prostatitis y celulitis.
Por: Cenay Sánchez



