
El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas medidas que endurecen el sistema de asilo y obligarán a los solicitantes a pagar una nueva cuota anual mientras sus casos permanezcan pendientes.
La normativa, publicada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entrará en vigor el próximo 29 de mayo y establece que quienes no cancelen la tarifa dentro de los 30 días posteriores a la notificación oficial podrían ver sus solicitudes rechazadas automáticamente.
Según la regla, los solicitantes deberán pagar inicialmente 100 dólares por presentar el formulario I-589 de asilo y, además, una cuota anual de 100 dólares por cada año que el caso siga en trámite. La medida surge de la ley presupuestaria H.R.1 aprobada en 2025, que ordenó crear mecanismos de financiamiento para el sistema migratorio.
El DHS advirtió que el incumplimiento del pago también podría afectar permisos de trabajo asociados al proceso de asilo. En algunos casos, quienes ya tengan autorización laboral podrían perderla si su solicitud es rechazada por falta de pago.
Organizaciones migratorias han criticado la medida al considerar que podría afectar especialmente a familias de bajos recursos y aumentar la presión económica sobre personas que ya enfrentan procesos legales complejos en Estados Unidos




