
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una nueva ley que busca limitar la influencia de gobiernos considerados “de preocupación” para Estados Unidos, entre ellos Cuba, Venezuela, China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Siria.
La legislación endurece restricciones sobre contratos estatales, acceso a tecnologías sensibles y vínculos comerciales o científicos relacionados con entidades de esos países. Además, establece mayores controles sobre software utilizado en áreas estratégicas, especialmente en laboratorios de salud pública y proyectos de investigación.
Según el texto de la medida, hospitales, universidades y proveedores con licencia en Florida deberán garantizar que no mantienen relaciones comerciales directas o indirectas con gobiernos incluidos en la lista de países restringidos.
La ley forma parte de la política impulsada por DeSantis para reforzar la seguridad estatal y reducir la influencia extranjera en sectores considerados sensibles dentro de Florida.




