
El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan fue recibido como un héroe a su regreso a Mogadiscio después de que Estados Unidos le negara la entrada al país, una decisión que le impidió convertirse en el primer árbitro de Somalia en participar en una Copa del Mundo.
Artan había sido seleccionado por la FIFA para trabajar en el Mundial 2026, pero fue rechazado por las autoridades migratorias estadounidenses al llegar a Miami, pese a contar con una visa válida. Washington justificó la medida alegando preocupaciones relacionadas con la verificación de antecedentes y cuestiones de seguridad nacional.
Su caso generó indignación en Somalia, donde autoridades, dirigentes deportivos y aficionados expresaron su respaldo al colegiado. A su llegada al país africano fue recibido entre muestras de apoyo y reconocimiento por una trayectoria que lo llevó a ser nombrado mejor árbitro masculino de África en 2025.
Durante el recibimiento, Artan agradeció el apoyo de sus compatriotas y aseguró que seguirá trabajando para cumplir el sueño de dirigir en una futura Copa del Mundo. La controversia también reavivó el debate sobre las restricciones migratorias impuestas por Estados Unidos a ciudadanos de determinados países, entre ellos Somalia.



