
Durante una transmisión especial realizada desde las oficinas de Montano Miranda Law Office, el abogado de inmigración Javier Montano Miranda conversó con el periodista Miguel Ángel Rodríguez sobre algunas de las inquietudes migratorias que más preocupan actualmente a la comunidad hispana en Estados Unidos.
Entre los temas abordados estuvieron los cambios recientes en las políticas migratorias, solicitudes de asilo, ajustes de estatus, viajes a Venezuela y opciones migratorias alternativas para quienes buscan estabilidad legal en el país
AJUSTE DE ESTATUS
Hemos recibido muchas preguntas sobre el memorándum emitido recientemente por USCIS sobre las solicitudes de residencia permanente. ¿Qué implica realmente para las personas que buscan ajustar su estatus dentro de Estados Unidos?
JMM: Lo que estamos viendo es un intento de reinterpretar el proceso de ajuste de estatus de una manera mucho más restrictiva. Básicamente, se está tratando de presentar este beneficio migratorio como si fuera algo extraordinario, casi como si la persona tuviera que convencer al oficial de inmigración de que merece una excepción especial para obtener la residencia dentro de Estados Unidos.
Considero que esa interpretación es incorrecta porque el ajuste de estatus ha sido una herramienta legal utilizada durante más de 70 años. No estamos hablando de un beneficio nuevo ni excepcional. Estamos hablando de un procedimiento que forma parte de la ley migratoria estadounidense y que miles de personas han utilizado legítimamente para obtener su residencia permanente. Por eso creo que este memorándum enfrenta importantes debilidades legales y que eventualmente muchas de estas interpretaciones podrían ser cuestionadas en las cortes federales.
¿Los inmigrantes deberían abstenerse de presentar sus solicitudes de residencia debido a este nuevo memorándum?
JMM: No. Si una persona califica para un ajuste de estatus, debe continuar con su proceso. No recomiendo detener una solicitud simplemente porque exista un memorándum administrativo cuya aplicación práctica todavía genera muchas dudas y cuestionamientos legales.
Estoy convencido de que cuando estas interpretaciones lleguen a las cortes federales será muy difícil sostener que el Congreso pretendió limitar de esta forma un mecanismo migratorio que ha funcionado durante décadas. Por eso mi recomendación sigue siendo la misma: quien tenga una oportunidad legítima de ajustar estatus debe aprovecharla y no paralizar sus planes migratorios.
ASILO PARA VENEZOLANOS FRENTE A LOS ÚLTIMOS HECHOS EN EL PAÍS
Hemos visto que algunos dirigentes políticos venezolanos que se habían declaro “perseguidos” han regresado al país. ¿Eso puede perjudicar los casos de asilo de otros venezolanos?
JMM: En mi opinión, no tiene una relevancia determinante. Los casos de asilo son individuales y deben evaluarse según las circunstancias específicas de cada persona. El hecho de que alguien pueda regresar a Venezuela no significa automáticamente que todos los demás puedan hacerlo sin enfrentar riesgos.
Además, muchas veces desconocemos las condiciones particulares que rodean el regreso de determinadas figuras públicas. No sabemos qué tipo de protección tienen, cuáles son sus circunstancias personales o qué acuerdos existen detrás de esas decisiones. Por eso considero que estos casos tienen poco impacto cuando un oficial analiza un expediente individual de asilo.
Si continúan ocurriendo actos de persecución política en Venezuela, ¿pueden utilizarse para reforzar una solicitud de asilo?
JMM: Claro que sí. Cualquier evidencia que ayude a demostrar que personas en situaciones similares continúan enfrentando persecución puede ser utilizada para apoyar una solicitud de asilo. Siempre favorece presentar información actualizada que refuerce el contexto del caso.
Ahora bien, la realidad es que las oficinas de asilo suelen enfocarse principalmente en lo que le ocurrió específicamente al solicitante. Por eso este tipo de información funciona como apoyo adicional, pero normalmente la decisión final estará basada en la historia personal y en la credibilidad de quien solicita la protección.
Si eventualmente hay un cambio político en Venezuela, ¿los solicitantes de asilo perderían automáticamente la base de sus casos?
JMM: No necesariamente. Un cambio de gobierno no significa que desaparezcan de inmediato o automáticamente las circunstancias que obligaron a una persona a abandonar su país. Muchas estructuras de persecución, amenazas o grupos de poder pueden mantenerse activos incluso después de una transición política.
Los cambios profundos en una sociedad normalmente toman años. Por eso considero que cada caso deberá analizarse individualmente. No podemos asumir que porque cambie un presidente o gobierno desaparecen automáticamente todos los riesgos que enfrentaba una persona cuando decidió solicitar asilo.
¿Es recomendable fortalecer y actualizar un caso de asilo mientras sigue pendiente?
JMM: Absolutamente. De hecho, recomiendo hacerlo cuanto antes. Estamos viendo casos en los que las personas reciben convocatorias con muy poco tiempo de anticipación y eso puede convertirse en un problema serio para quienes llevan años sin revisar su expediente.
Muchas personas creen equivocadamente que las entrevistas están completamente paralizadas. Eso no es cierto. Las entrevistas continúan realizándose. En algunos casos lo que está retrasado es la emisión de la decisión final. Por eso es fundamental mantener actualizado el expediente y estar preparado para responder a cualquier convocatoria.
¿Qué está ocurriendo con quienes presentan solicitudes de asilo actualmente?
JMM: Estamos observando que algunas solicitudes recientes están siendo citadas a entrevista con mucha rapidez. Hay personas que esperaban tener años para prepararse y de repente reciben una entrevista apenas unos meses después de presentar la solicitud.
Por eso insisto en que nadie debe presentar una solicitud de asilo sin evaluar cuidadosamente su caso. No todas las personas califican para este beneficio y existen alternativas migratorias que pueden ser más apropiadas dependiendo de la situación particular de cada solicitante.
¿Qué otras opciones migratorias pueden existir para quienes no tienen un caso sólido de asilo?
JMM: Muchas personas se sorprenden cuando descubren que podrían calificar para categorías migratorias distintas al asilo. Existen profesionales que pueden reunir los requisitos para una EB-1 o una EB-2. También hay trabajadores que cuentan con empleadores dispuestos a patrocinarlos para obtener una residencia permanente.
Lamentablemente algunas personas presentan solicitudes de asilo porque conocen a familiares o amigos que obtuvieron ese beneficio hace años. Pero el contexto migratorio actual es distinto. Por eso recomiendo analizar todas las opciones disponibles antes de tomar una decisión que puede tener consecuencias importantes para el futuro migratorio de una persona.
¿Es recomendable solicitar el adelanto de la entrevista de asilo?
JMM: Si el aplicante tiene un caso sólido, sí consideraría solicitar el adelanto. Creo que los solicitantes deben aprovechar todos los mecanismos legales disponibles para impulsar sus procesos migratorios. Aunque actualmente existen retrasos en algunas decisiones, una entrevista adelantada permite que el caso avance y que el expediente quede revisado. En muchos casos eso puede representar una ventaja importante para el solicitante.
Muchas personas preguntan si, teniendo un asilo pendiente, pueden viajar a Venezuela por una emergencia familiar. ¿Qué riesgos existen?
JMM: El principal problema es que cuando una persona solicita asilo está afirmando que necesita protección porque no puede regresar de forma segura a su país. Si posteriormente regresa, las autoridades pueden cuestionar la credibilidad de ese temor.
Eso no significa que todas las situaciones sean iguales. Existen circunstancias extraordinarias que pueden explicar un viaje. Sin embargo, cada caso será evaluado individualmente y el gobierno puede preguntarse por qué alguien decidió regresar al mismo país del que decía necesitar protección. Por eso recomiendo analizar cuidadosamente cualquier viaje antes de tomar una decisión.
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