El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sostuvieron este martes una reunión privada de hora y media en la Casa Blanca, en la que reafirmaron su compromiso de impedir que Irán desarrolle armas nucleares y abordaron los principales desafíos de seguridad en Oriente Medio.
El encuentro, el primero entre ambos mandatarios desde la ofensiva militar conjunta del pasado 28 de febrero que intensificó el conflicto con Irán, fue calificado como «positivo y productivo» por la Casa Blanca. Netanyahu, por su parte, aseguró que se trató de una de las conversaciones «más productivas» que ha mantenido con el mandatario estadounidense.
Aunque no hubo declaraciones conjuntas tras la reunión, ambos gobiernos coincidieron en destacar la sintonía estratégica frente al programa nuclear iraní y la necesidad de mantener una postura firme ante Teherán.
Buscan reducir tensiones políticas
La reunión también sirvió para disminuir las diferencias públicas que surgieron en los últimos meses entre Washington y Jerusalén, especialmente durante las negociaciones para un eventual alto al fuego con Irán, cuando Trump cuestionó públicamente la postura del gobierno israelí.
Analistas consideran que el encuentro buscó enviar un mensaje de unidad en un momento especialmente delicado para la región y cuando ambos líderes enfrentan importantes retos políticos internos.
Netanyahu se prepara para las elecciones generales previstas para octubre en Israel, mientras Trump afronta las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos, en medio de un contexto marcado por el aumento de los precios de la energía y la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio.
Trump vuelve a advertir a Irán
Horas antes de la reunión, Trump reiteró su postura sobre el programa nuclear iraní durante una entrevista televisiva, asegurando que Estados Unidos mantiene información precisa sobre las instalaciones nucleares del país.
El mandatario afirmó que, si no se alcanza un acuerdo con Teherán, Washington está preparado para actuar militarmente contra esas infraestructuras.
También abordaron la situación en Gaza
Además del tema iraní, Trump y Netanyahu discutieron el futuro de la Franja de Gaza.
De acuerdo con medios israelíes, el gabinete de seguridad de Israel habría dado luz verde al marco regulatorio que permitiría el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), como parte del denominado «Consejo de Paz», una iniciativa promovida por la administración estadounidense para facilitar una transición institucional en el territorio palestino una vez concluya el conflicto.
La reunión refuerza la coordinación entre ambos gobiernos en momentos de alta tensión regional y confirma que la seguridad de Oriente Medio continúa siendo una de las principales prioridades de Washington y Jerusalén.




