
El Departamento de Estado de Estados Unidos decidió convertir en permanente un programa que exige una fianza de hasta 20.000 dólares a ciudadanos de determinados países que soliciten visas de turismo o negocios.
La medida, impulsada por la administración de Donald Trump como parte de su estrategia para reducir la migración irregular, alcanza a ciudadanos de 50 países, en su mayoría africanos, aunque también incluye a tres países de América Latina.
Los ciudadanos de los países incluidos deberán entregar una fianza antes de acceder a la entrevista consular correspondiente a las visas B1, para negocios, y B2, para turismo.
El monto de la garantía podrá alcanzar los 20.000 dólares, dependiendo del caso y de las condiciones establecidas por las autoridades estadounidenses.
¿Cuándo se devuelve la fianza?
El dinero entregado no constituye un pago definitivo por la visa.
Si la solicitud es rechazada, la fianza será reembolsada. En caso de que la visa sea aprobada, el depósito también podrá recuperarse siempre que el viajero cumpla con las condiciones establecidas en el permiso y abandone Estados Unidos dentro del período autorizado.
La medida busca reducir los casos de personas que ingresan legalmente al país con una visa y posteriormente permanecen en territorio estadounidense más allá del tiempo permitido.
Según datos citados por el Departamento de Estado, durante 2024 aproximadamente 45.500 ciudadanos de los 50 países incluidos permanecieron en Estados Unidos después del vencimiento de sus visas.
La administración asegura que el programa piloto produjo una reducción significativa de esos casos. Durante los primeros diez meses de implementación, el número de personas que excedieron el tiempo autorizado cayó a menos de 50 casos, según las cifras oficiales citadas.
La medida redujo las solicitudes
El impacto del programa también se reflejó en el número de personas que decidieron continuar con el trámite.
Las estimaciones iniciales del gobierno estadounidense calculaban que alrededor de 2.000 solicitantes tendrían que pagar la fianza durante el primer año.
Sin embargo, la cifra terminó acercándose a los 20.000 solicitantes.
Casi la mitad de ellos decidió desistir del proceso debido al elevado costo de la garantía, lo que contribuyó a una reducción del 83% en la expedición de visas de turismo y negocios para ciudadanos de los países incluidos.
La decisión de convertir el programa en permanente supone un nuevo endurecimiento de las condiciones para determinados solicitantes de visas estadounidenses y forma parte de la política migratoria de la administración Trump.




