
Una delegación de funcionarios de los departamentos de Estado y del Tesoro de Estados Unidos se reunió este lunes 10 de agosto en Caracas con Delcy Rodríguez, en un encuentro centrado en asuntos económicos, financieros y energéticos.
La reunión se produce mientras Washington mantiene una influencia determinante sobre el proceso político venezolano y evalúa los avances de la nueva etapa que comenzó tras la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero.
La delegación estadounidense estuvo encabezada por Jonathan Greenstein, funcionario del Tesoro encargado de asuntos financieros internacionales, y Jonathan Burke, responsable de asuntos relacionados con el financiamiento del terrorismo y los delitos financieros.
Ambos forman parte de la estructura de Washington encargada de manejar aspectos estratégicos de la relación económica y financiera con Venezuela.
Energía y finanzas, en el centro de la agenda
De acuerdo con la información conocida sobre el encuentro, las conversaciones abordaron el funcionamiento del mercado energético venezolano, mecanismos financieros y acuerdos comerciales.
Estos sectores tienen especial importancia para Washington en el nuevo escenario venezolano, particularmente por el papel de la industria petrolera en la recuperación económica del país y por el interés de empresas estadounidenses y occidentales en regresar al mercado venezolano.
Desde Caracas, el encuentro fue presentado como parte de los esfuerzos para fortalecer las relaciones bilaterales y avanzar en una denominada “diplomacia de paz”.
Sin embargo, la reunión se produce en un contexto en el que Estados Unidos mantiene una participación directa en las decisiones relacionadas con el futuro político y económico de Venezuela.
La hoja de ruta de Washington
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había explicado el 7 de enero que la Administración Trump diseñó una hoja de ruta de tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación y transición.
La primera etapa busca evitar un colapso económico y social del país. La segunda contempla la recuperación de la economía, la apertura del mercado a empresas estadounidenses y occidentales y un proceso de reconciliación.
La tercera fase corresponde a la transición política.
La reunión de este lunes ocurre mientras todavía se desarrolla esa primera etapa y se discuten las condiciones necesarias para avanzar hacia las siguientes.
Washington mantiene influencia sobre el proceso venezolano
La reunión también coincide con el avance de las conversaciones entre sectores del chavismo y representantes de la oposición venezolana.
En este escenario, Estados Unidos continúa ejerciendo una fuerte influencia sobre el proceso, tanto por su peso económico como por su participación directa en las discusiones sobre la reorganización política y económica del país.
Aunque el encuentro fue presentado por las autoridades venezolanas como una reunión bilateral, el contexto refleja una relación marcada por la capacidad de Washington para establecer buena parte de las condiciones y prioridades de esta nueva etapa.
Por ahora, energía, finanzas y comercio permanecen entre los principales asuntos de la agenda estadounidense, mientras se define el rumbo de Venezuela hacia las siguientes fases de estabilización, recuperación y eventual transición política.




