Venezolanos exiliados en Estados Unidos que habían depositado sus esperanzas en la política de Donald Trump hacia Venezuela expresan ahora preocupación y desconcierto ante el acercamiento de Washington con el chavismo.
Así lo recoge un reportaje publicado este jueves por El País, que relata el sentimiento de varios venezolanos que llegaron a Estados Unidos huyendo de la persecución política y que ahora observan con preocupación los recientes acontecimientos.
El cambio de percepción se produjo después de que Trump recibiera en Nueva York a Delcy Rodríguez, quien actualmente encabeza el Gobierno venezolano, y de que la dirigente participara en actividades relacionadas con la Asamblea General de Naciones Unidas.
Para algunos venezolanos exiliados, estos acontecimientos contrastan con las expectativas que tenían tras la intervención estadounidense que terminó con la detención de Nicolás Maduro en enero.
El reportaje también recoge el caso de un venezolano identificado como Alberto, quien pidió mantener su nombre real en reserva por temor a represalias. Según su testimonio, llegó a Estados Unidos en 2019 después de haber sido detenido e interrogado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y haber sufrido ataques de grupos vinculados al chavismo.
Alberto obtuvo el estatus de asilado en 2025 y actualmente vive en Washington. Durante el primer gobierno de Trump trabajó junto a representantes de Juan Guaidó y acompañó a sus portavoces en actividades en la Casa Blanca y el Congreso.
Ahora asegura sentir preocupación por el rumbo de la política estadounidense.
“Pusimos todas nuestras esperanzas en Donald Trump para que cambiara la situación de Venezuela”, afirmó Alberto, quien también expresó temor por las detenciones, deportaciones y acciones migratorias que, según su testimonio, afectan actualmente a venezolanos en Estados Unidos.
El venezolano también teme que la nueva relación entre Washington y las autoridades venezolanas pueda tener consecuencias sobre su situación migratoria, incluida su solicitud de residencia permanente.
Según explicó al medio, existe preocupación de que la Administración estadounidense pueda considerar que las condiciones en Venezuela han cambiado y utilizar ese argumento para revisar casos de venezolanos que obtuvieron protección en Estados Unidos.
“Me metí en tu país a sacar a Maduro, entonces ya no tienes razón para estar acá”, planteó como el argumento que, teme, podría utilizarse para justificar futuras deportaciones.
El reportaje de El País señala que este sentimiento no sería exclusivo de Alberto y describe la preocupación de otros venezolanos que llegaron a Estados Unidos buscando protección frente a la situación política de Venezuela.
El cambio en la relación entre Washington y el chavismo ocurre mientras Nicolás Maduro permanece detenido en Nueva York y Delcy Rodríguez ha asumido un papel central en la representación internacional del Gobierno venezolano.




