
El 10 de septiembre marca el pico climatológico de la temporada, pero 2026 mantiene una inusual calma: solo cinco tormentas con nombre se han formado y ninguna ha alcanzado la categoría de huracán.
La temporada de huracanes del Atlántico alcanzó este jueves 10 de septiembre su tradicional pico climatológico con un escenario poco habitual: el océano todavía no ha producido su primer huracán del año.
Hasta ahora, cinco tormentas tropicales han recibido nombre —Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly y Edouard—, pero ninguna ha conseguido alcanzar los vientos sostenidos de 74 millas por hora (119 km/h) necesarios para convertirse en huracán.
La situación coloca a la temporada de 2026 cerca de algunos de los comienzos más tardíos registrados durante la era de observación satelital.
En 2013, por ejemplo, Humberto se convirtió en el primer huracán de la temporada el 11 de septiembre. Otro antecedente ocurrió en 2002, cuando Gustav alcanzó la categoría de huracán también de manera tardía.
Si el Atlántico continúa sin registrar huracanes durante los próximos días, 2026 podría entrar en un escenario todavía más excepcional.
El Niño podría estar detrás de la calma
Uno de los factores que estaría contribuyendo a limitar el desarrollo de los ciclones tropicales es el fortalecimiento de El Niño.
El Centro de Predicción del Clima informó el 10 de septiembre que el fenómeno continúa intensificándose en el Pacífico ecuatorial.
El Niño puede aumentar la cizalladura vertical del viento sobre sectores del Atlántico, un factor que dificulta que las tormentas tropicales logren organizarse y mantener una circulación favorable para intensificarse.
A esto se suman otros elementos atmosféricos que han limitado el desarrollo de algunos sistemas, entre ellos la presencia de aire seco y episodios de polvo del Sahara sobre el Atlántico.
Un inicio excepcional, pero la temporada aún no termina
Los registros históricos muestran únicamente dos temporadas que terminaron sin registrar huracanes: 1907 y 1914.
Sin embargo, estas comparaciones deben tomarse con cautela, ya que durante esas épocas no existían satélites y grandes extensiones del Atlántico permanecían sin vigilancia. Por ello, algunos sistemas pudieron no haber sido detectados.
Además, la ausencia de huracanes hasta el 10 de septiembre no significa que la temporada haya terminado.
La temporada oficial se extiende hasta el 30 de noviembre, mientras que septiembre y octubre todavía pueden producir sistemas importantes, especialmente en regiones como el Caribe y el Golfo de México.
Por ahora, 2026 ya está dejando una estadística llamativa: llegó al pico climatológico de la temporada sin que el Atlántico haya producido todavía su primer huracán.
La incógnita es cuánto tiempo más podrá mantenerse esta inusual tranquilidad.




