La NFL ya puso en marcha una nueva temporada y, para los Miami Dolphins, el estreno representa mucho más que el comienzo de otro calendario: será el primer capítulo de una reconstrucción que busca cambiar el rumbo de la franquicia.
Miami visitará a los Las Vegas Raiders este domingo 13 de septiembre en el Allegiant Stadium, en un duelo que pondrá a prueba desde el primer día al nuevo proyecto encabezado por Jeff Hafley. El partido está programado para las 4:25 p. m. del Este de Estados Unidos.
Un Miami completamente renovado
Los Dolphins llegan a esta campaña después de terminar 2025 con marca de 7-10 y perderse los playoffs por segundo año consecutivo. La respuesta de la organización fue profunda: Mike McDaniel dejó el cargo de entrenador y Jon-Eric Sullivan asumió como gerente general, dando paso a una nueva estructura deportiva.
El cambio también alcanzó al vestuario. Miami dejó atrás buena parte del núcleo que había protagonizado los últimos años, incluyendo al quarterback Tua Tagovailoa, además de los receptores Tyreek Hill y Jaylen Waddle. La consecuencia es un equipo mucho más joven y con numerosas caras nuevas.
La ofensiva tendrá como una de sus principales referencias al corredor De’Von Achane, quien a sus 24 años acaba de firmar una extensión de cuatro temporadas y fue elegido capitán por primera vez en su carrera.
Pero el estreno también estará marcado por otra novedad importante: Malik Willis será el quarterback titular, mientras que dos receptores novatos, Chris Bell y Caleb Douglas, aparecen como titulares en el primer depth chart de la temporada.
Una temporada para construir
Las expectativas externas no son precisamente altas. ESPN proyecta a Miami como favorito en ninguno de sus 17 partidos de temporada regular, una señal de la magnitud del desafío que enfrenta Hafley. El propio entrenador ha dejado claro que el éxito del proyecto no será medido únicamente por la cantidad de victorias en 2026.
La apuesta, por tanto, parece estar puesta en construir las bases de un equipo competitivo a mediano plazo, con una plantilla joven y una identidad diferente a la que caracterizó a los Dolphins durante la etapa de McDaniel.
Y el primer examen será exigente: los Raiders también comienzan una nueva era, con Klint Kubiak como entrenador. Eso convierte el partido en un particular duelo entre dos franquicias que buscan dejar atrás el pasado y comenzar a construir algo diferente.
Para Miami, la misión es clara: comenzar a escribir una nueva historia, incluso si el camino hacia los playoffs parece, de momento, cuesta arriba.




