
Los terremotos en Venezuela llegan este miércoles 9 de septiembre a 16 días sin una nueva actualización oficial sobre las víctimas mortales de los fuertes movimientos sísmicos del pasado 24 de junio. El último reporte, difundido el 24 de agosto, mantiene en 6.509 el número de fallecidos.
La ausencia de nuevos datos contrasta con la frecuencia de los primeros informes de la emergencia. Durante las jornadas iniciales, el chavismo divulgaba balances diarios; después redujo la periodicidad a reportes semanales y finalmente dejó de ofrecer nuevas cifras sin explicar públicamente el cambio.
Los boletines también redujeron progresivamente la información disponible. Los primeros documentos incluían datos sobre heridos, damnificados, familias atendidas, personas alojadas en campamentos, edificaciones afectadas y réplicas. Los informes más recientes se concentraron en evaluaciones de viviendas, inmuebles entregados y retiro de escombros.
Terremotos en Venezuela dejan interrogantes sobre las víctimas
El último balance oficial indicó que 6.462 personas habían sido rescatadas y que 226.696 recibieron atención hospitalaria. Además, las autoridades contabilizaron 60.785 viviendas inspeccionadas, de las cuales 11.001 quedaron clasificadas como de alto riesgo.
El reporte también señaló el retiro de 600.790 toneladas de escombros, una cifra que refleja la magnitud de las labores posteriores a la emergencia. Sin embargo, la información disponible no permite conocer si esas cifras cambiaron durante los 16 días posteriores al último boletín.
Uno de los mayores interrogantes corresponde a las personas desaparecidas. Las autoridades no han difundido un registro nacional, nominal y actualizado que permita establecer cuántos ciudadanos continúan sin ser localizados.
La cifra de desaparecidos continúa sin respuesta
En La Guaira, el gobernador José Alejandro Terán había informado anteriormente que familiares reportaron al menos 1.579 personas desaparecidas. Ese dato permanece como una de las referencias disponibles sobre ciudadanos cuyo paradero todavía genera incertidumbre.
La falta de actualización dificulta conocer la evolución real de la emergencia y deja a numerosos familiares pendientes de información. Para quienes buscan a sus seres queridos, el silencio oficial añade otra preocupación a las consecuencias de la tragedia.
La ausencia de nuevos balances también impide contrastar los datos iniciales con la situación actual de las zonas afectadas, especialmente en materia de viviendas inhabitables, desplazamiento de familias y recuperación de infraestructuras.
Organizaciones exigen actualizar el balance oficial
La organización Provea reclamó el pasado 2 de septiembre una nueva cifra de fallecidos y cuestionó que el dato permanezca sin modificaciones. El llamado se suma a las exigencias de familiares que esperan respuestas sobre sus seres queridos.
Mientras el Gobierno no presenta un nuevo informe, el balance del 24 de agosto continúa como la última referencia oficial disponible. La falta de información mantiene abiertas las dudas sobre el número definitivo de víctimas y sobre la situación de quienes todavía figuran como desaparecidos.
La actualización de esos registros permitiría conocer con mayor precisión el impacto de la tragedia y ofrecer información a las familias que continúan esperando respuestas.
Con información de La Patilla




