
Guyana busca fortalecer el respaldo de Brasil y Colombia mientras espera el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre el Esequibo. El presidente Irfaan Ali considera que ambos países pueden desempeñar un papel relevante ante una decisión que su Gobierno espera para los próximos meses.
El tribunal examina la validez del Laudo Arbitral de 1899, que estableció la frontera terrestre entre Venezuela y la entonces Guayana Británica. Las audiencias sobre el fondo concluyeron el 11 de mayo de 2026, pero la corte aún no ha anunciado una fecha para comunicar su sentencia.
Esequibo: Guyana solicita respaldo, pero Colombia mantiene matices
Ali abordó la controversia durante una visita del vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, y del canciller Omar Bula. Según el mandatario guyanés, solicitó apoyo para garantizar que Venezuela cumpla la eventual decisión judicial.
El presidente aseguró que Bogotá mantendrá su respaldo a Guyana. Restrepo confirmó que las conversaciones incluyeron el diferendo, aunque evitó afirmar que Colombia hubiera asumido el compromiso de presionar a Caracas para acatar el fallo.
La diferencia entre ambas declaraciones delimita el alcance del encuentro: Georgetown presenta las consultas como parte de su estrategia de respaldo regional, pero la versión colombiana no confirma todas las acciones que Ali espera de ese acompañamiento.
El mandatario también destacó la influencia de Brasil. Un funcionario de la Cancillería brasileña citado en el reporte señaló que el país mantiene el diálogo con Guyana y concentra sus esfuerzos en reducir las tensiones con Venezuela.
Venezuela defiende la negociación y Guyana apuesta por la vía judicial
Las posiciones de ambos gobiernos siguen enfrentadas. Guyana pide que la CIJ ratifique la validez del laudo y sostiene que respetará la sentencia. Venezuela rechaza la frontera derivada de ese instrumento y defiende una solución negociada.
En septiembre, Ali afirmó ante la Asamblea General de la ONU que su país acudió al tribunal después de décadas de esfuerzos bilaterales. Su intervención ocurrió después de que Delcy Rodríguez solicitara, desde la misma tribuna, retomar las negociaciones bajo el Acuerdo de Ginebra.
Georgetown presentó la demanda en marzo de 2018. La CIJ ha confirmado su competencia para conocer el caso y ha dictado medidas provisionales relacionadas con la preservación de la situación territorial mientras continúa el proceso.
El investigador Mark Kirton, de la Universidad de las Indias Occidentales, considera que Brasil mantendrá su defensa de las fronteras legalmente establecidas. Su expectativa de que Brasil no respalde una salida al margen del proceso judicial corresponde a una valoración académica, no a un nuevo anuncio del Gobierno brasileño.
El petróleo aumenta el interés y abre otro frente marítimo
La expansión petrolera de Guyana añade importancia económica al conflicto. Según el reporte citado, ExxonMobil y sus socios extraen más de 900.000 barriles diarios frente a sus costas, mientras empresas interesadas en explorar otras áreas observan el desarrollo del litigio.
Estados Unidos mantiene su respaldo a la frontera terrestre establecida por el laudo, salvo que una autoridad jurídica competente determine otra delimitación o ambos países alcancen un acuerdo.
Por separado, la embajadora estadounidense en Guyana, Nicole Theriot, expresó disposición a facilitar conversaciones sobre la delimitación marítima después del pronunciamiento de la CIJ, siempre que Georgetown y Caracas lo soliciten. Aclaró que Washington todavía no asume formalmente una mediación.
Ese eventual diálogo corresponde a un asunto distinto del caso terrestre que examina la corte. Por ahora, la diplomacia regional y los intereses energéticos acompañan un proceso cuyo próximo paso decisivo depende del tribunal.




