
Las demoliciones en La Guaira alcanzaron 12 estructuras con el derribo controlado de Residencias Medusa, ubicada en Tanaguarena, parroquia Caraballeda. Las autoridades incluyeron el inmueble dentro de la categoría de “etiqueta roja” debido a los daños irreparables que sufrió durante los terremotos del 24 de junio.
La Dirección de Armamentos y Explosivos coordinó la operación mediante detonaciones de precisión, mientras cuerpos de seguridad desalojaron preventivamente el perímetro y resguardaron las zonas cercanas. Diosdado Cabello supervisó la maniobra y señaló que estas intervenciones buscan reducir riesgos para residentes, trabajadores y maquinaria que participa en el saneamiento.
Demoliciones en La Guaira avanzan sobre edificios de alto riesgo
Las autoridades seleccionan para estos procedimientos estructuras que presentan daños severos y posibilidad de colapso. Antes de cada detonación, los equipos establecen un perímetro de seguridad, desalojan las áreas inmediatas y preparan puntos específicos de la edificación para dirigir su caída.
Después de la implosión, especialistas revisan el terreno y utilizan unidades caninas para comprobar que no queden explosivos activos. El objetivo consiste en permitir que las cuadrillas continúen posteriormente con la remoción del material sin exponer al personal a estructuras inestables.
Plan contempla nuevas estructuras para demolición
El programa oficial prevé intervenir inicialmente entre 35 y 39 inmuebles afectados de gravedad en la entidad costera. Las autoridades comenzaron estas operaciones después de las evaluaciones realizadas tras el doble terremoto, que dejó numerosos edificios con fallas estructurales.
Los desechos procedentes de los derribos se trasladan al Centro de Disposición Transitorio de Caraballeda, donde los equipos procesan y trituran parte del material.
Cabello indicó además que cerca del 50 % de los escombros acumulados en las áreas afectadas ya salió de las zonas de trabajo.
Estudios de suelo condicionarán la reconstrucción
La fase de demolición forma parte de un proceso más amplio de recuperación urbana. Las autoridades sostienen que cualquier nueva construcción en los terrenos intervenidos deberá depender de evaluaciones técnicas y estudios de suelo que determinen si resulta seguro levantar nuevamente edificaciones.
La Guaira concentró una parte importante de los daños provocados por los sismos. El balance oficial citado por medios locales señala que alrededor de 190 edificios colapsaron completamente y otras 856 estructuras sufrieron afectaciones de distinta gravedad.
Con la caída de Residencias Medusa, el plan de saneamiento entra en una nueva etapa mientras equipos técnicos continúan identificando inmuebles que representan un peligro y preparando las zonas donde posteriormente avanzará la reconstrucción.




