
El caso Epstein vuelve al primer plano de la política estadounidense. Tras las elecciones intermedias del 3 de noviembre, los demócratas arrebataron a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y, según las proyecciones de varios medios, también el del Senado. La nueva mayoría promete reabrir un expediente que incomoda a la Casa Blanca.
La “ola azul” cambia el equilibrio de poder en Washington. Según CNN y NBC, los demócratas sumarían al menos 244 de los 435 escaños de la Cámara. El presidente Donald Trump aseguró que aceptará los resultados y atribuyó las derrotas de su partido a que su nombre no figuraba en la boleta.
Los demócratas anunciaron su plan durante la campaña. El representante Jamie Raskin, llamado a presidir la Comisión Judicial de la Cámara, exige un fiscal especial independiente para investigar los supuestos vínculos de Trump con Epstein. También acusa al Departamento de Justicia de encubrir información. Por su parte, Robert Garcia, el demócrata de mayor rango en la Comisión de Supervisión, quiere interrogar al presidente y a altos funcionarios. Los comités también preparan entrevistas con banqueros relacionados con Epstein.
El tema ya pesó en la contienda. Un análisis de CNN contabilizó más de 160 anuncios sobre Epstein, respaldados por más de 35 millones de dólares en publicidad. Sin embargo, muchos votantes pusieron otros asuntos por delante: la economía, el precio de los alimentos, la gasolina, la vivienda y la salud.
El Congreso ya había forzado una primera apertura. La ley de Transparencia de los Archivos de Epstein, impulsada por el demócrata Ro Khanna y el republicano Thomas Massie, obliga al Departamento de Justicia a publicar todos los registros no clasificados del caso. Trump firmó la norma. Aun así, persisten las críticas por las demoras y por el formato de los documentos. Hasta ahora, Ghislaine Maxwell sigue como la única persona condenada en el caso.
Todavía falta tiempo para ver resultados concretos. Los nuevos legisladores asumen en enero, así que las citaciones y audiencias llegarán en 2027. Trump, además, había advertido que vetaría las iniciativas demócratas si la oposición lograba las mayorías. El pulso entre la Casa Blanca y el nuevo Congreso apenas empieza, y el caso Epstein ocupará buena parte de él.




