Diosdado Cabello acusó a dirigentes opositores de intentar contactar antiguas bandas criminales para provocar disturbios en comunidades del oeste de Caracas. Durante la emisión de Con el Mazo Dando del miércoles 4 de noviembre, el funcionario no presentó documentos, grabaciones u otros elementos que sustentaran públicamente sus señalamientos.
El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz mencionó la Cota 905 y La Vega como escenarios de los supuestos planes. Sus declaraciones coincidieron con el debate parlamentario sobre la reforma de la Ley contra el Odio, que había superado la primera discusión el día anterior.
Diosdado Cabello atribuye planes a la oposición sin detallar responsables
El dirigente aseguró que sectores de lo que denominó «oposición extremista» buscaban establecer vínculos con organizaciones delictivas que operaron en ambas zonas. «No van a poder», afirmó al referirse a esas presuntas actuaciones.
La Patilla interpretó su intervención como un ataque contra María Corina Machado. Sin embargo, los fragmentos de las declaraciones reproducidos por otros medios aluden de forma general a dirigentes opositores y no identifican a las personas que supuestamente habrían realizado los contactos.
El funcionario sostuvo, además, que habitantes de las comunidades informan a las autoridades sobre estas situaciones. No precisó fechas, organizaciones involucradas ni actuaciones judiciales relacionadas con su denuncia.
En otro momento, defendió los resultados de seguridad y afirmó que Venezuela mantiene una de las tasas de homicidios más bajas del mundo. El reporte de su intervención no incorpora cifras, períodos de comparación o fuentes estadísticas que permitan evaluar esa afirmación.
La reforma legal propone multas y todavía requiere otra discusión
Cabello también rechazó las críticas a la reforma de la Ley contra el Odio y atribuyó a sectores opositores la promoción de mensajes que, según su interpretación, justifican la violencia.
La Asamblea Nacional aprobó el proyecto en primera discusión el martes 3 de noviembre. Esa etapa no equivale a su aprobación definitiva: el texto debe continuar el procedimiento legislativo antes de sustituir las disposiciones vigentes.
Entre los cambios propuestos figura reemplazar determinadas penas de prisión por sanciones administrativas cuando las conductas señaladas no deriven en violencia física o afectaciones graves a derechos fundamentales.
El proyecto contempla multas de entre 500 y 10.000 veces el tipo de cambio oficial de la moneda de mayor valor publicado por el Banco Central de Venezuela. Por tanto, esas sanciones forman parte de la reforma en discusión y no deben presentarse como nuevas medidas ya vigentes.
La norma original data de 2017, cuando la Asamblea Nacional Constituyente, presidida entonces por Delcy Rodríguez, aprobó su contenido. Desde entonces, organizaciones de derechos humanos han cuestionado su uso contra ciudadanos y voces críticas.
Organizaciones advierten riesgos para la libertad de expresión
Las preocupaciones no se limitan a la permanencia o eliminación de penas de cárcel. Espacio Público considera que las multas propuestas resultan desproporcionadas, especialmente para personas con ingresos bajos.
La organización también cuestiona que los procedimientos sancionatorios permanezcan bajo la competencia del ministerio encargado de justicia. Su objeción apunta a la concentración de facultades en un órgano del Ejecutivo para evaluar y sancionar expresiones.
Acceso a la Justicia, por su parte, ha defendido la derogación de la ley y solicitado una consulta amplia con la sociedad civil si el Parlamento opta por reformarla.
En ese contexto, las acusaciones difundidas por Cabello mantienen abierta la discusión sobre las garantías del debate público. Atribuir contactos criminales a adversarios políticos exige evidencias que permitan contrastar los señalamientos y esclarecer responsabilidades individuales.
Hasta ahora, los reportes consultados sobre el programa no aportan esos soportes ni identifican una decisión judicial que confirme los supuestos planes denunciados.




