
Trump ante la ONU aseguró este martes que su gobierno trabaja con los actuales dirigentes de Venezuela para construir “un futuro mejor para los venezolanos”, durante un discurso en el que repasó las principales líneas de la política exterior estadounidense y defendió las actuaciones de Washington en el hemisferio occidental.
El mandatario recordó además la operación militar estadounidense del 3 de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos. Trump presentó esa acción como parte de su estrategia de seguridad regional y lucha contra organizaciones vinculadas con el narcotráfico. Rodríguez se encontraba en Nueva York para las actividades de alto nivel de Naciones Unidas.
Trump ante la ONU destaca el nuevo vínculo con Venezuela
El presidente estadounidense afirmó que Washington mantiene contactos con los líderes venezolanos y vinculó esa relación con sus planes de estabilización económica y transición política para el país.
Trump también resaltó el convenio petrolero anunciado a comienzos de septiembre. La Casa Blanca lo describe como el mayor acuerdo de este tipo alcanzado por su administración y asegura que otorga participación mayoritaria estadounidense sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas. El Gobierno estadounidense sostiene que el pacto busca aumentar la producción y atraer inversiones.
Carteles y seguridad dominan parte del discurso
El mandatario dedicó otro segmento a la lucha contra el narcotráfico y comparó a los carteles con organizaciones terroristas. También aseguró que Estados Unidos utilizará su capacidad militar para impedir que amenazas contra su seguridad ganen presencia en el hemisferio occidental.
Estas declaraciones forman parte de una estrategia regional que la administración Trump ha vinculado con operaciones contra redes criminales y con una mayor participación estadounidense en asuntos de seguridad latinoamericanos.
Trump aborda Irán, Ucrania y migración
Fuera del tema venezolano, Trump habló sobre las guerras en Irán y Ucrania. Planteó la posibilidad de retomar negociaciones con Teherán, aunque mantuvo la amenaza de nuevas acciones militares, y aseguró que busca alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania.
También defendió controles estrictos frente a la inmigración irregular, criticó a la Corte Penal Internacional y rechazó iniciativas que, según su postura, transfieren competencias nacionales a organismos supranacionales.
El discurso mostró así una política exterior centrada en soberanía, seguridad y poder económico. Venezuela ocupó un lugar destacado dentro de esa visión, tanto por la captura de Maduro como por la nueva relación energética y política que Washington desarrolla con Caracas.
Con información de EFE




