
La reunión entre Trump y Delcy Rodríguez se realizó este martes 22 de septiembre en Nueva York y marcó el primer encuentro presencial entre el presidente estadounidense y la llamada «mandataria interina venezolana». La cita tuvo lugar en el hotel Lotte New York Palace durante una recepción ofrecida por Trump a líderes extranjeros en el marco de la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas.
El encuentro ocurrió a puerta cerrada y sin acceso de periodistas. Junto a Trump participaron el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, y Stephen Miller, uno de los principales asesores presidenciales.
La Casa Blanca no divulgó inmediatamente detalles completos sobre los asuntos tratados. Sí lo hizo el aparato de propaganda del chavismo: mostraron orgullosos la fotografías.
La cita representa un nuevo paso en el acercamiento entre Washington y Caracas después de la operación militar estadounidense de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos.
El petróleo forma parte del nuevo escenario bilateral
La reunión ocurrió semanas después del anuncio de un acuerdo energético entre Estados Unidos y Venezuela. Washington ha presentado el convenio como parte de un plan para recuperar la producción petrolera y atraer inversiones al sector venezolano.
El pacto ha generado interpretaciones contrapuestas. La administración Trump sostiene que favorecerá la recuperación económica venezolana, mientras sectores críticos cuestionan el grado de influencia que Estados Unidos obtiene sobre los recursos energéticos del país. Estas posiciones forman parte del debate político y no modifican los términos oficiales anunciados por ambos gobiernos.
La cita ocurre durante una intensa agenda diplomática
Rodríguez llegó a Nueva York para participar en la Asamblea General y mantuvo reuniones con representantes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Las conversaciones abordaron deuda, energía, minería y acceso a financiamiento.
Trump, por su parte, desarrolla una amplia agenda bilateral con otros mandatarios durante su estancia en Naciones Unidas. El encuentro con Rodríguez añade un componente significativo a ese calendario por el cambio que experimentaron las relaciones entre ambos países durante 2026.
El carácter privado de la reunión deja todavía sin respuesta cuáles acuerdos concretos surgieron del cara a cara. Washington y Caracas deberán precisar en los próximos días si el encuentro produjo nuevas decisiones políticas, económicas o diplomáticas.
Con información de EFE







