De Georgia a Texas y Luisiana: el venezolano Junior Puerta lleva ocho meses detenido por ICE

Junior José Puerta Vásquez, un venezolano que llegó legalmente a Estados Unidos junto a su esposa en 2020, lleva ocho meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras espera que se concrete su deportación a Venezuela.

De acuerdo con el relato de su esposa, Marlinis Aliendres, Puerta fue detenido el 5 de febrero de 2026, cuando regresaba de su trabajo y viajaba desde Georgia hacia Jacksonville, Florida. La detención ocurrió durante una parada de tránsito, aproximadamente a 40 minutos de Jacksonville. 

La familia había llegado a Estados Unidos el 20 de diciembre de 2020 por el aeropuerto de Miami con visas de turista. Posteriormente, ambos solicitaron el Estatuto de Protección Temporal (TPS) y también iniciaron un proceso de asilo.

Según explicó Aliendres a Univision, en el momento de su arresto su esposo contaba con documentación migratoria y, posteriormente, el proceso terminó con una orden de deportación hacia Venezuela.

Un largo recorrido entre centros de detención

En julio, Puerta firmó un documento que, según le informaron, correspondía a su orden de deportación. La familia pensó entonces que su salida de Estados Unidos sería cuestión de tiempo.

Sin embargo, aproximadamente un mes después, un agente les informó que todavía aparecía una apelación abierta. Esa apelación posteriormente fue cerrada, pero la deportación tampoco se concretó.

En septiembre comenzó una serie de traslados que llevó al venezolano desde Georgia hasta Texas y posteriormente Luisiana. La familia llegó a pensar que finalmente sería enviado a Venezuela.

Según contó su esposa, a Puerta le dijeron que sería trasladado a Miami y que desde allí viajaría en avión hacia Venezuela. Sin embargo, terminó nuevamente en Folkston, Georgia, en el mismo centro de detención del que había sido trasladado.

“Cuando se dieron cuenta, estaban de vuelta en Georgia”, relató Aliendres.

Su abogado ha solicitado que sea puesto en libertad debido al tiempo que lleva detenido, pero la familia no ha presentado una solicitud de parole porque considera que el proceso migratorio ya está cerrado y teme que una nueva acción pueda interferir con la deportación.

Denuncian falta de tratamiento médico

Además de la incertidumbre sobre su deportación, la familia asegura estar preocupada por la salud de Puerta.

Según su esposa, el venezolano tiene una condición pancreática que hace que su organismo no produzca suficientes enzimas digestivas. Antes de ingresar al sistema de detención necesitaba tomar Creon con sus comidas, tres veces al día, como parte de su tratamiento.

Aliendres asegura que su esposo no ha recibido esas enzimas desde que fue detenido en febrero. También padece hipertensión y recibe medicamento para controlar la presión arterial, aunque su esposa afirma que el tratamiento le genera malestar.

El detenido también ha solicitado lentes, ya que anteriormente utilizaba lentes de contacto y necesita lentes bifocales. Según su esposa, ha presentado varias solicitudes dentro del centro sin obtener una respuesta. Estos señalamientos corresponden al testimonio de la familia y no han sido corroborados de manera independiente por Univision.

Su hija de dos años permanece en Venezuela

La situación también ha tenido consecuencias para la familia de Puerta. El matrimonio tiene una hija de dos años, ciudadana estadounidense, que tiene un diagnóstico de autismo nivel 2.

Antes de la detención de su padre, la niña recibía diferentes terapias, entre ellas de lenguaje, ocupacional, musical y conductual. Su madre asegura que la detención de Puerta alteró los planes familiares y que actualmente ambas se encuentran en Venezuela.

Aliendres también ha expresado su preocupación por la separación de la niña de su padre. Antes de su detención, según contó, Puerta regresaba diariamente del trabajo y compartía tiempo con su hija.

Tenía una empresa de construcción

Antes de ser detenido, Puerta trabajaba en el sector de la construcción y tenía una empresa registrada en Estados Unidos, Lubagana LLC.

Según su esposa, la compañía llegó a contar con aproximadamente tres empleados, además de Puerta, y tenía varios clientes. Después de su arresto, la empresa prácticamente dejó de operar.

El venezolano había estudiado una carrera técnica relacionada con gas y posteriormente obtuvo el título de ingeniero en Mantenimiento Industrial en la Universidad Santiago Mariño, en Venezuela. Su esposa sostiene además que no tiene antecedentes penales ni infracciones de tránsito.

Ocho meses después, continúa esperando

La familia no está intentando, por ahora, detener la deportación. Su expectativa es que las autoridades finalmente concreten el proceso y que Puerta pueda regresar a Venezuela después de los ocho meses que lleva bajo custodia.

Aliendres asegura que ICE les había indicado que la deportación podría producirse durante septiembre. Sin embargo, ese mes terminó y Puerta volvió a quedar detenido en Folkston.

El caso refleja también la incertidumbre que enfrentan otros venezolanos detenidos en ese centro. Su esposa calcula que alrededor de 82 personas fueron trasladadas junto a él durante el recorrido por Georgia, Texas y Luisiana, aunque esa cifra y la situación migratoria individual de esos detenidos no han sido verificadas de manera independiente.

Por ahora, Junior Puerta continúa bajo custodia de ICE, a la espera de que se concrete una deportación que su familia esperaba que ocurriera semanas atrás.

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