La administración de Donald Trump negocia con Venezuela un acuerdo que podría sentar las bases para una presencia militar estadounidense a largo plazo, según un reporte de The New York Times publicado este martes 3 de noviembre. El diario atribuye la información a funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato.
Las conversaciones corresponden a un acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas, conocido por sus siglas en inglés, SOFA. Su negociación no equivale a la aprobación de bases permanentes ni confirma un despliegue con dimensiones y destinos definidos.
Presencia militar: el pacto establecería condiciones jurídicas
Según la información atribuida al periódico, el Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, conduce las conversaciones. El propósito sería fijar un marco legal para las actividades que las fuerzas estadounidenses desarrollen mediante entendimientos con las autoridades venezolanas.
El Departamento de Estado explicó al diario que estos instrumentos facilitan la cooperación en actividades acordadas, como visitas de buques, entrenamiento, ejercicios y asistencia humanitaria.
El alcance operativo varía entre países. Por ello, la existencia de una negociación sobre este tipo de convenio no permite determinar qué modalidad adoptaría una eventual presencia estadounidense en Venezuela.
El número de efectivos y sus ubicaciones siguen pendientes
El reporte señala que la cantidad de militares y los lugares donde podrían operar formarían parte de acuerdos futuros. Tampoco presenta un calendario definitivo de ejecución.
Esta distinción separa dos decisiones: establecer las condiciones jurídicas de cooperación y definir posteriormente las características de una misión concreta.
La Embajada de Venezuela en Washington no respondió a la solicitud de comentarios del periódico. La información disponible, por tanto, no incluye una explicación pública de Caracas sobre los términos que considera aceptables ni sobre los compromisos que asumiría.
Las conversaciones ampliarían la relación de seguridad
La negociación ocurre después de la operación estadounidense de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro. Desde entonces, Washington y la administración de Delcy Rodríguez han desarrollado una relación que combina asuntos políticos, económicos y de seguridad.
Un eventual pacto militar añadiría otra dimensión a ese acercamiento. Su relevancia dependerá de las obligaciones que establezca, las actividades que autorice y los mecanismos de supervisión que contemple.
Por ahora, el elemento central del reporte es la apertura de conversaciones para construir ese marco. No anuncia un acuerdo firmado ni confirma las condiciones de una permanencia prolongada de tropas en territorio venezolano.




