
El mundo del espectáculo venezolano está de luto. La cantante y actriz Floria Márquez, conocida como “la show woman de Venezuela”, falleció este sábado 25 de octubre mientras ofrecía un concierto en Casa Anauco, en el municipio El Hatillo, estado Miranda.
Su esposo, el productor musical Pedro López, confirmó la noticia a través de redes sociales, donde explicó que la artista sufrió un accidente cerebrovascular fulminante en pleno escenario, mientras interpretaba la segunda canción de su presentación.
“Se fue de este plano haciendo lo que más amaba”, escribió López, resumiendo la esencia de una mujer que dedicó su vida a la música, al arte y a las emociones compartidas con su público.
Una despedida entre aplausos
El trágico suceso ocurrió ante una audiencia que disfrutaba del espectáculo en un ambiente íntimo y lleno de nostalgia. Testigos relataron que Floria, como siempre, irradiaba energía, elegancia y humor. Sin embargo, pocos minutos después de comenzar su interpretación, colapsó en el escenario, siendo auxiliada por asistentes y personal médico presente en el lugar.
Casa Anauco lamentó profundamente su partida mediante un comunicado en Instagram:
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestra querida Floria Márquez durante un concierto pautado para hoy. Paz a sus restos”.
El mensaje conmovió a colegas y admiradores, que rápidamente inundaron las redes con mensajes de duelo, gratitud y recuerdos de la artista.
Una vida marcada por la música
Nacida en Caracas el 11 de febrero de 1950, Floria Márquez creció rodeada de talento y sensibilidad artística. Su madre, Bertha Van Stenis, fue una reconocida pianista clásica, y su hermano, Rudy Márquez, alcanzó fama como uno de los cantantes románticos más importantes del país.
Aunque su carrera profesional comenzó relativamente tarde, en 1987, tras quedar viuda, Floria se lanzó al escenario con determinación y una voz que rápidamente conquistó al público. Su estilo apasionado y su dominio escénico la convirtieron en una figura esencial del bolero venezolano, un género que revitalizó con un sello personal lleno de elegancia, picardía y emoción.
Del bolero a los grandes escenarios
A lo largo de su trayectoria, Floria Márquez compartió escenario con leyendas de la música latina como Armando Manzanero, Lucho Gatica, Los Panchos, Oscar D’León y Cheo Feliciano.
Su talento la llevó más allá de las fronteras venezolanas, con presentaciones memorables en Colombia, México, Argentina, Aruba, Bahamas y Estados Unidos, donde también fue reconocida por la comunidad latina.
Además de su faceta musical, Márquez desarrolló una carrera destacada en el teatro, donde demostró su versatilidad como actriz, interpretando papeles cargados de humor, romance y dramatismo. Su presencia en las tablas reafirmó su condición de artista integral, capaz de conmover tanto con su voz como con su interpretación.
El legado de una diva venezolana
Durante más de tres décadas, Floria Márquez se mantuvo como una de las artistas más queridas del país, conocida por su simpatía, su entrega y su cercanía con el público.
Sus conciertos eran una mezcla de música, conversación y emoción, donde el bolero servía como puente entre generaciones. Su capacidad para conectar con la audiencia la convirtió en un ícono de la escena nocturna caraqueña y en una inspiración para jóvenes intérpretes del género romántico.
Pedro López, su compañero de vida y trabajo, la describió alguna vez como “una artista incansable que vivía para hacer felices a los demás”. Y así fue hasta su último aliento: sobre un escenario, rodeada de aplausos.
Una partida que deja huella
La muerte de Floria Márquez ha provocado una ola de homenajes en todo el país. Músicos, actores y periodistas han coincidido en recordar su elegancia, alegría y profesionalismo, cualidades que la convirtieron en una figura única dentro de la cultura venezolana.
Su legado permanece vivo en sus grabaciones, en los recuerdos de sus actuaciones teatrales y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de verla cantar en directo.
Como escribió uno de sus seguidores en redes sociales:
“Floria no se fue, solo cambió de escenario. Ahora canta en el cielo, donde los aplausos son eternos”.
La eterna voz del bolero
Con la partida de Floria Márquez, Venezuela despide a una de sus voces más emblemáticas, una artista que hizo del escenario su hogar y del amor su bandera.
Su vida y su obra reflejan la esencia del verdadero espectáculo: entrega, pasión y conexión con el alma del público.
Murió haciendo lo que amaba, pero su eco seguirá resonando en cada bolero que hable de amor, nostalgia y vida. Porque Floria Márquez, la show woman de Venezuela, nunca dejará de cantar.


