
Colombia sigue destacándose como uno de los países con mayores avances en la integración económica y social de la población migrante venezolana.
De acuerdo con la Encuesta Pulso de la Migración (EPM) – Ronda 8 del DANE, elaborada entre mayo y junio de 2025 con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el 64,1 % de los venezolanos residentes en el país participa actualmente en el mercado laboral, lo que representa un aumento de 4,5 puntos porcentuales en comparación con la medición anterior.
El estudio revela una mejora sostenida en la inclusión laboral, el acceso a servicios básicos y la estabilidad alimentaria, consolidando a Colombia como referente regional en materia de políticas migratorias.
Empleo e integración: una tendencia en ascenso
El informe del DANE muestra que los migrantes entre 25 y 54 años son los más activos laboralmente, mientras que los jóvenes entre 15 y 24 años presentan una menor participación, principalmente por su vinculación al estudio o responsabilidades domésticas.
En términos de ocupación, el 32,5 % de los trabajadores venezolanos se desempeña de manera independiente, en actividades de comercio, servicios personales, gastronomía y transporte.
Este fenómeno ha permitido dinamizar las economías locales en ciudades como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cúcuta, donde se concentra la mayor parte de esta población.
El crecimiento de la participación laboral es también una muestra del impacto del Permiso de Protección Temporal (PPT), una herramienta implementada por el gobierno colombiano en 2021 que ha facilitado la formalización del trabajo migrante.
El 65 % de los encuestados indicó poseer este documento, el cual les permite acceder legalmente al empleo, afiliarse al sistema de salud y abrir cuentas bancarias, marcando una diferencia sustancial respecto a años anteriores.
Desafíos de formalización y protección social
Pese al avance en materia de inclusión, el informe advierte que solo el 11 % de los migrantes venezolanos está afiliado al sistema pensional, lo que refleja un vacío en la protección social y la estabilidad a largo plazo.
El DANE subraya que la mayoría trabaja en el sector informal, sin contrato ni prestaciones, lo que los hace vulnerables ante enfermedades, accidentes o pérdida de empleo.
Especialistas del BID señalan que la sostenibilidad del proceso de integración depende de políticas que fortalezcan la capacitación laboral y la afiliación al sistema de seguridad social.
En este sentido, se recomienda reforzar los programas de educación técnica y emprendimiento dirigidos a población migrante, así como incentivos a las empresas que contraten trabajadores con PPT.
Permanencia y estabilidad familiar
El estudio también refleja una tendencia clara: la mayoría de los migrantes venezolanos no planea regresar a su país.
El 88,2 % de los encuestados expresó su intención de permanecer en Colombia, motivados por las oportunidades económicas, las mejores condiciones de vida y la posibilidad de reunirse con sus familias.
Solo el 3,2 % manifestó su deseo de retornar a Venezuela, mientras que menos del 1 % planea emigrar a otra nación.
Esta estabilidad refleja la consolidación de una comunidad que ha echado raíces y que, pese a las dificultades, busca contribuir al desarrollo del país que los acogió.
“Colombia se ha convertido en un nuevo hogar para miles de familias venezolanas”, destacó el DANE en su presentación del informe.
Avances en salud, educación y alimentación
Uno de los datos más alentadores de la encuesta es el incremento en el acceso a servicios esenciales.
El 70,1 % de los migrantes reportó estar afiliado al sistema de salud, un progreso notable frente a las rondas anteriores, mientras que el 77 % de los hogares con niños en edad escolar aseguró que todos los menores asisten a clases, lo que representa un aumento de seis puntos porcentuales respecto a 2024.
Además, la seguridad alimentaria muestra mejoras significativas: el 75,3 % de los hogares afirmó consumir tres comidas o más al día, y la proporción de quienes enfrentan dificultades para comprar alimentos cayó del 60 % al 36 % en el último año.
Estos indicadores reflejan una mayor estabilidad económica y social, producto de la inclusión laboral y las políticas públicas de apoyo implementadas por el gobierno colombiano.
Una integración que avanza, pero con tareas pendientes
Los resultados de la Encuesta Pulso de la Migración evidencian que Colombia ha logrado convertir la crisis migratoria venezolana en una oportunidad de desarrollo inclusivo.
Sin embargo, los desafíos persisten: la formalización del empleo, la cobertura pensional y la consolidación de redes de apoyo social siguen siendo metas prioritarias.
Aun así, los avances en empleo, educación y acceso a salud son innegables.
La participación laboral del 64 % no solo demuestra el aporte de los migrantes venezolanos al crecimiento económico del país, sino también su capacidad de resiliencia y adaptación.
Colombia, al mantener su política de puertas abiertas, reafirma su liderazgo regional en integración humanitaria con enfoque de derechos y desarrollo sostenible.
Con información de El Colombiano



