
María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz, ha roto el silencio desde su resguardo clandestino para enviar un mensaje contundente a la comunidad internacional: el cambio de era en Venezuela ya ha comenzado.
Con casi 27 años de lucha política a sus espaldas, la ingeniera y exdiputada ha lanzado su hoja de ruta oficial, titulada Manifiesto de Libertad, documento que no solo esboza la salida de Nicolás Maduro, sino que detalla la arquitectura del país que emergerá tras la crisis.
Un nuevo modelo de Estado y Economía
En su manifiesto, Machado se aleja del populismo para proponer un modelo liberal clásico. Su visión se centra en la reducción del tamaño del Estado, la promoción del libre mercado y el apalancamiento de la economía nacional a través de una gestión eficiente del sector energético.
Este plan tiene como objetivo final crear las condiciones necesarias para el retorno de la diáspora venezolana, calculada en más de ocho millones de ciudadanos.
«Venezuela se encuentra en el umbral de la libertad», aseguró Machado en declaraciones exclusivas para El Tiempo. La líder opositora enfatiza que la soberanía individual debe prevalecer sobre cualquier imposición colectivista, marcando el fin de décadas de devastación institucional.
Las primeras 100 horas: Orden y Soberanía
Consultada sobre los momentos críticos posteriores a una eventual salida del régimen, Machado describió un plan meticuloso para las primeras 100 horas y los primeros 100 días de gestión.
- Hora Cero: Iniciará con un acto de agradecimiento nacional y celebración.
- Control Institucional: La prioridad inmediata será asegurar las instalaciones críticas del Estado y garantizar el orden público.
- Rol de las Fuerzas Armadas: Machado desestima el temor a una sublevación militar, argumentando que la base de la Fuerza Armada ya demostró su lealtad a la constitución el pasado 28 de julio, al negarse a obstruir la veeduría ciudadana durante las elecciones. «Una inmensa mayoría de los uniformados acompañará al presidente electo Edmundo González Urrutia», afirmó.
Lucha frontal contra el crimen transnacional
De la misma manera, uno de los puntos más sensibles abordados por la Nobel de la Paz es la seguridad regional. Ante la designación de grupos como el “Tren de Aragua” y el ‘Cártel de los Soles’ como organizaciones terroristas por parte de EE.UU., Machado propone una cooperación binacional sin precedentes, especialmente con Colombia.
María Corina Machado (@MariaCorinaYA) habla de la transición: «Para que exista paz duradera en Colombia tiene que haber democracia y libertad en Venezuela»
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— Vente Venezuela (@VenteVenezuela) November 25, 2025
La líder opositora reconoce que Venezuela se ha convertido en un «santuario» para operaciones criminales que afectan a todo el hemisferio. Su estrategia implica depurar los órganos de seguridad para pasar «del caos al orden», desmontando las rutas de narcotráfico que utilizan el territorio venezolano como puente hacia Estados Unidos, Europa y Asia.
Machado extendió una mano a las agencias de inteligencia colombianas para trabajar en conjunto, independientemente de la postura diplomática actual del gobierno de Gustavo Petro.
🇻🇪 Exclusiva EL TIEMPO con @MariaCorinaYA desde la clandestinidad. Detalla su Manifiesto de Libertad, el plan de reconstrucción para Venezuela y los escenarios tras la salida de Maduro. ¡Conéctese! ⬇️ https://t.co/mEEbIuJnQK
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Asimismo, Machado reveló que tanto ella como el presidente electo, Edmundo González, ofrecieron incentivos y garantías tangibles a Nicolás Maduro para una salida negociada y pacífica. Sin embargo, ante el rechazo del chavismo y la posterior ola represiva que dejó miles de presos políticos, la líder asegura que la posición de Maduro es cada día más precaria y que él mismo ha decidido asumir las consecuencias de aferrarse al poder.
Con la mirada puesta en la ceremonia del Nobel, Machado ve este galardón no solo como un logro personal, sino como un reconocimiento histórico a la resiliencia democrática de la región. Su primer deseo al recuperar la libertad plena, confiesa, es simple y humano: «Abrazar a la gente, ver a mis hijos y ponernos a trabajar para sacar al país de la oscuridad».
Con información de El Tiempo/El Nacional



