
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró este miércoles en Caracas que la administración de Donald Trump está comprometida con “liberar a los ciudadanos y la economía de Venezuela”, en el marco de un proceso de mayor cooperación bilateral que incluye la emisión de licencias para fomentar inversiones en la industria petrolera local. La declaración la hizo tras un encuentro con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, en el palacio presidencial de Miraflores, donde ambos funcionarios subrayaron la importancia de avanzar en una agenda productiva conjunta.
Wright destacó que su gobierno ha trabajado intensamente para permitir a compañías estadounidenses y extranjeras invertir en Venezuela, adquirir insumos, crear empleos, aumentar la producción de hidrocarburos y elevar los ingresos por exportaciones, reconociendo que las sanciones previas representaron “una restricción” para la economía venezolana.
Licencias que apuntalan inversiones y producción
La principal herramienta mencionada por el funcionario norteamericano consiste en las licencias generales emitidas por Washington, las cuales facilitan que empresas ya presentes en Venezuela y nuevos actores del sector energético puedan operar con mayor flexibilidad. Estas autorizaciones responden a la voluntad estadounidense de estimular la compra de bienes, servicios y tecnología necesarios para reconstruir el motor petrolero del país.
Wright afirmó que si ciudadanos estadounidenses y venezolanos trabajan conjuntamente, este año se podrían aumentar significativamente la producción de petróleo, gas natural y energía eléctrica, aunque no precisó cifras concretas. Para él, estos avances no solo mejorarán la seguridad energética del país sudamericano, sino que también tendrán efectos positivos en el empleo, los salarios y la calidad de vida de la población venezolana, así como beneficios indirectos para Estados Unidos y la región occidental del continente.
La emisión de estas licencias ocurre después de que Washington flexibilizara ciertas sanciones sobre el sector petrolero venezolano y suspendiera bloqueos al crudo, medidas que forman parte de una estrategia más amplia para reactivar la producción energética.
Una asociación energética en ciernes
Tras la reunión, Delcy Rodríguez anunció que Venezuela y Estados Unidos han establecido una “asociación productiva a largo plazo” en materia energética, con el objetivo de convertir este rubro en un motor de la relación bilateral. La presidenta encargada aclaró que esta alianza se busca que sea “productiva, efectiva, beneficiosa para ambos países y complementaria”, aunque no especificó plazos concretos para los proyectos o acuerdos concretos.
La cooperación proyectada no se limita al petróleo, sino que podría abarcar también sectores como gas natural, minería y energía eléctrica, lo que muestra un interés de ambos gobiernos por ampliar los nexos económicos más allá de la producción de crudo.
Se trata de la primera visita de un alto funcionario estadounidense a Caracas desde el ataque militar estadounidense del pasado 3 de enero en el que se capturó al expresidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, lo que marcó un giro significativo en la relación entre ambas naciones.
Contexto de reformas e inversión
La presencia de Wright en Venezuela se da apenas dos semanas después de que el Parlamento venezolano aprobara una reforma legal que abre el sector petrolero a la inversión extranjera, una modificación histórica que pone fin al monopolio estatal absoluto y crea condiciones más atractivas para la participación de capital externo. Esta legislación, junto con la relajación de sanciones por parte del Departamento del Tesoro estadounidense, ha sido presentada como un paso clave para reconstruir una industria que estuvo profundamente deteriorada por años de falta de inversión y sanciones.
Además, la visita coincide con la emisión de licencias específicas que permiten a compañías internacionales realizar más actividades en Venezuela, incluido el suministro de bienes, servicios y tecnología para apoyar la explotación y refinación de crudo y gas.
Proyección y desafíos por delante
El mensaje de Wright apunta a consolidar una estrategia en la que la apertura económica sea sinónimo de liberación para la sociedad venezolana, en palabras del propio secretario. Sin embargo, analistas y actores internacionales han señalado que, si bien las medidas forman parte de un esfuerzo por reactivar la economía, la atracción de inversiones masivas dependerá no solo de licencias y leyes, sino también de la estabilización política y la seguridad jurídica en el país.
Mientras tanto, la comunidad energética global observa con atención la evolución de estas iniciativas, que podrían redefinir la presencia de empresas estadounidenses y aliadas en un mercado petrolero que históricamente fue uno de los más importantes de América Latina. El desafío será traducir los acuerdos declarados en proyectos palpables que impulsen empleos, producción y oportunidades reales para millones de venezolanos en los próximos meses, en un contexto aún marcado por transformaciones profundas en la relación entre Caracas y Washington.
Secretario Wright dice al lado de Delcy Rodríguez: “Queremos liberar a la economía y al pueblo de Venezuela».
Delcy 💀 pic.twitter.com/C7l78JXC6H
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) February 11, 2026
Con información de El Pitazo



