
La histórica encuestadora estadounidense Gallup anunció que dejará de publicar las encuestas sobre el índice de aprobación presidencial, una práctica que había mantenido de forma continua durante casi nueve décadas.
Esta decisión marca el fin de uno de los termómetros más tradicionales para medir la percepción pública sobre el desempeño de los presidentes de Estados Unidos desde la década de 1930.
Según Gallup, el cambio responde a un enfoque estratégico renovado, centrado en encuestas y análisis sobre temas sociales y condiciones que influyen en la vida de las personas, más que en medir el apoyo a figuras políticas individuales.
El último dato disponible sobre aprobación presidencial, correspondiente a diciembre de 2025, situaba la valoración del presidente en uno de los niveles más bajos registrados por Gallup en décadas.
Con este anuncio se cierra un capítulo importante en la historia de la medición de la opinión pública en Estados Unidos, que durante generaciones ofreció una mirada constante sobre cómo perciben los ciudadanos a sus líderes.



