
La exsecretaria de Estado Hillary Clinton compareció ante el House Oversight Committee como parte de la investigación legislativa que examina los vínculos de figuras públicas con el financiero Jeffrey Epstein, acusado de liderar una red de abuso sexual de menores.
La declaración se realizó a puerta cerrada y forma parte de una revisión más amplia de documentos, registros de vuelo y testimonios relacionados con el círculo social y político de Epstein. Durante su comparecencia, Clinton negó haber tenido conocimiento de actividades ilícitas relacionadas con el empresario y aseguró que no mantuvo una relación personal cercana con él.
La investigación también incluye la citación del expresidente Bill Clinton, quien en el pasado reconoció haber coincidido con Epstein en actividades vinculadas a iniciativas filantrópicas. El exmandatario ha sostenido públicamente que desconocía los delitos cometidos por el financiero.
El caso ha vuelto a tomar relevancia política en un contexto electoral marcado por la polarización en Estados Unidos. Sectores republicanos han impulsado nuevas audiencias para esclarecer la magnitud de la red de contactos de Epstein, mientras aliados demócratas califican el proceso como una maniobra partidista.
El nombre del presidente Donald Trump también ha surgido en discusiones públicas sobre personas que coincidieron socialmente con Epstein en el pasado, aunque hasta el momento no se han presentado cargos contra los Clinton ni contra otras figuras políticas en el marco de estas comparecencias.
El renovado interés en el caso se produce tras nuevas revelaciones documentales y reportajes publicados por medios como The New York Times, que han detallado los esfuerzos del Congreso por reconstruir las conexiones del empresario y determinar si existieron omisiones o encubrimientos.
Hasta ahora, la investigación legislativa busca esclarecer hechos y responsabilidades políticas, pero no constituye un proceso penal contra los comparecientes.



