
Las autoridades venezolanas intensifican las labores de identificación de víctimas mientras continúa aumentando el número de fallecidos tras los terremotos del 24 de junio, que han dejado al menos 2.295 muertos y miles de personas desaparecidas.
En La Guaira, la entidad más afectada por la tragedia, equipos forenses y rescatistas trabajan contra el tiempo para recuperar e identificar los cuerpos antes de que las condiciones dificulten aún más el proceso. La saturación de hospitales y morgues ha obligado a habilitar espacios temporales para la conservación de los restos.
De acuerdo con técnicos forenses que participan en las operaciones, entre el 60% y el 70% de los cuerpos pueden ser reconocidos por familiares o vecinos mediante tatuajes, cicatrices, prendas de vestir u otras características físicas. Los casos restantes son remitidos a especialistas para su identificación.
Los expertos estiman que las labores de recuperación podrían prolongarse durante varios meses, debido a la cantidad de personas que permanecen bajo los escombros. Asimismo, advierten que el volumen de víctimas podría obligar a las autoridades a implementar medidas extraordinarias para el manejo de los cuerpos.



