
La película Aún es de noche en Caracas, dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás y producida, entre otros, por el actor Édgar Ramírez, se estrenará en Netflix Latinoamérica a partir del 27 de marzo tras su paso por las salas de cine en varias capitales de la región.
Basado en la novela La hija de la española de Karina Sainz Borgo, este drama intenso —que ha cosechado reconocimiento en importantes festivales internacionales— explora la lucha por la supervivencia en medio del colapso social y la violencia en Venezuela. Su llegada a la plataforma de streaming amplía la posibilidad de que una audiencia global acceda a una obra cinematográfica que dialoga con realidades humanas universales y experiencias contemporáneas.
Una historia de resistencia inspirada en la novela
La trama de Aún es de noche en Caracas sigue a Adelaida, una mujer que tras el funeral de su madre regresa a su hogar para encontrar su edificio ocupado por milicias armadas en medio del caos y la represión, retratando así una Caracas sumida en una profunda crisis. En un contexto marcado por protestas, violencia y escasez, la protagonista se ve obligada a tomar decisiones límite para sobrevivir, incluyendo el asumir la identidad de otra persona para escapar del país.
Este relato cinematográfico es una adaptación de La hija de la española, novela de Karina Sainz Borgo, que ha sido elogiada por su perspectiva íntima sobre la devastación social y política de Venezuela, y cuya historia se ha traducido al cine con el objetivo de alcanzar una resonancia internacional gracias a la emotividad de su narrativa y la fuerza de sus personajes.
Producción, elenco y recorrido internacional
La película es una coproducción entre Venezuela y México, con dirección de las cineastas Mariana Rondón y Marité Ugás, quienes han trabajado juntas en otras producciones y aportan una mirada sensible y comprometida con temas sociales. Fue producida por Edgar Ramírez, quien también forma parte del elenco junto a actores como Natalia Reyes, Sheila Monterola, Samantha Castillo y Moisés Angulo.
Antes de su llegada a Netflix, la cinta fue presentada en salas de cine de varios países latinoamericanos, incluyendo México, Colombia, Argentina, Chile y otras naciones de la región, convirtiéndose en uno de los estrenos más comentados del año en festivales y circuitos cinematográficos.
Además, Aún es de noche en Caracas fue seleccionada y proyectada en destacadas citas internacionales como la Mostra de Venecia 2025, donde compitió en la sección Spotlight, así como en otros festivales como el Toronto International Film Festival y el Festival Internacional de Cine de Huelva, donde recibió premios y menciones especiales que resaltaron la calidad de su realización y la pertinencia de su narrativa.
Temas centrales y resonancia social
Más allá de su valor cinematográfico, la obra ha sido destacada por su enfoque en temas de gran peso social y político, como el impacto de las crisis en la vida cotidiana, la pérdida de identidad, la lucha por sobrevivir y la violencia que atraviesa espacios urbanos en condiciones extremas. Estas temáticas han provocado que tanto críticos como espectadores reflexionen sobre las experiencias colectivas de sufrimiento, desplazamiento y resistencia, no solo en el contexto de Venezuela, sino en otros escenarios de crisis contemporánea.
Los realizadores han enfatizado que la obra no pretende ser propaganda política, sino una representación íntima de las personas y comunidades afectadas por situaciones de colapso, un enfoque que privilegia las experiencias individuales dentro de un marco dramático y humano.
Estreno en Netflix y accesibilidad ampliada
Con su incorporación al catálogo de Netflix Latinoamérica, programada para el 27 de marzo, la película estará al alcance de una audiencia mucho más amplia que la que pudo acceder al estreno en cines, especialmente en mercados donde no estuvo disponible en salas, como es el caso de Venezuela. Esta decisión de distribución por streaming permitirá que espectadores de toda la región y más allá puedan descubrir la obra desde sus propios hogares.
El estreno digital también coincidió con un período en el que plataformas globales han apostado por contenidos de origen latinoamericano que reflejan historias locales con alcance universal, reforzando la importancia del cine de la región en la escena audiovisual global.
La llegada de Aún es de noche en Caracas a Netflix representa no solo una oportunidad para que más personas conozcan una obra cinematográfica potente y conmovedora, sino también un reconocimiento al valor del cine latinoamericano para contar historias complejas y urgentes. Tras su paso por festivales internacionales y salas de cine de varios países, esta película dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás consolida su impacto cultural y amplía su alcance al público global gracias a la plataforma de streaming.
Con información de El Nacional


