
El histórico portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN-68) inició un nuevo despliegue rumbo a América Latina y el Caribe, en lo que será su última misión antes de su retiro definitivo de la Armada estadounidense. La embarcación, una de las más emblemáticas de la flota naval de Estados Unidos, ha servido durante aproximadamente 50 años en operaciones militares alrededor del mundo.
El despliegue marca el cierre de una larga carrera para el buque insignia de la clase Nimitz, que durante décadas participó en ejercicios internacionales, misiones de disuasión y operaciones militares en distintas regiones estratégicas. Tras completar esta misión final, el navío será sometido a un proceso de inactivación y retiro del servicio, programado para 2026.
Aunque no se han detallado todas las escalas del recorrido, la misión incluirá operaciones en aguas de América Latina y el Caribe, regiones donde Estados Unidos mantiene presencia naval para cooperación militar, seguridad marítima y lucha contra actividades ilícitas.
La salida del USS Nimitz simboliza el fin de una era para la Marina estadounidense. Desde su entrada en servicio en la década de 1970, el portaaviones fue uno de los pilares del poder naval de Estados Unidos y participó en múltiples despliegues estratégicos en diferentes océanos.
Con su retiro, la flota de portaaviones de Estados Unidos se reducirá temporalmente mientras nuevos buques de última generación continúan incorporándose para reemplazar a los más antiguos.



