
Las exportaciones de petróleo de Venezuela hacia Estados Unidos registraron un fuerte repunte en los últimos días, luego de que Washington flexibilizara algunas restricciones comerciales.
Según datos citados por Bloomberg, las importaciones de crudo pesado venezolano se duplicaron en la semana previa al 13 de marzo, alcanzando su nivel más alto desde finales de 2024.
El incremento responde a un cambio en la estrategia energética de EE.UU., que ha decidido aumentar sus compras de crudo venezolano en medio de la crisis global provocada por el conflicto con Irán, que ha alterado los flujos internacionales de petróleo.
Refinerías estadounidenses —especialmente en la costa del Golfo— están recurriendo nuevamente al petróleo venezolano, un tipo de crudo pesado clave para sus procesos industriales.
Este repunte también está vinculado al alivio de sanciones y a licencias otorgadas a empresas como Chevron, lo que ha permitido reactivar parcialmente la producción y exportación del país sudamericano.
El movimiento refleja un giro en la política energética de Washington, que ahora busca garantizar suministro ante la volatilidad del mercado global, mientras Venezuela vuelve a posicionarse como un proveedor relevante.



