
El Embajador de Venezuela en Colombia Orlando Maniglia realizó una jornada de trabajo e inspección en la ciudad de Cúcuta y en los principales pasos fronterizos bilaterales con el objetivo de «consolidar la cooperación operativa entre ambas naciones» y verificar los avances en la reparación de la infraestructura vial, incluyendo el Puente Internacional Francisco de Paula Santander.
La visita diplomática también abarcó el Puente Internacional Atanasio Girardot y diversos organismos de control y seguridad que operan en los módulos de integración fronteriza, con la finalidad de «fortalecer los mecanismos de integración, supervisar las instituciones limítrofes y afianzar la coordinación técnica» entre Caracas y Bogotá en la frontera colombo-venezolana.
Su agenda oficial inició en Cúcuta, donde fue recibido por los cónsules venezolanos acreditados en la ciudad. El primer punto de su visita fue la inspección al Consulado General de Venezuela, como antesala a un recorrido técnico por la frontera que une Colombia y Venezuela, atravesando el río Táchira.
Posteriormente se trasladó hacia el paso fronterizo de El Escobal, en el municipio Pedro María Ureña (estado Táchira), donde fue recibido por el director general de la Oficina de Fronteras del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela, mayor general Gerardo Izquierdo Torres; el alcalde de Ureña y el director regional Oriente de Migración Colombia, Rafael Darío Eugenio.
En este módulo, las autoridades de ambos lados evaluaron aspectos operativos y de control migratorio, reforzando esfuerzos para agilizar los procesos y garantizar el flujo ordenado de personas y mercancías a través del punto.
La supervisión incluyó una visita al Puente Internacional Francisco de Paula Santander, uno de los pasos binacionales más emblemáticos y estratégicos, que enlaza a la ciudad colombiana de Cúcuta con la localidad venezolana de Ureña, permitiendo la movilidad terrestre entre ambos países.
Allí, Maniglia sostuvo encuentros con los ingenieros encargados de los trabajos y autoridades del Instituto Nacional de Vías de Colombia y Protección Civil del Táchira para verificar los avances de las obras, como el dragado del río Táchira, la construcción de muros de contención y la protección de las pilas de la estructura vial, indispensables para la estabilidad de este viaducto internacional.
Además de organismos civiles, Maniglia también se reunió con representantes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) acantonada en el PIAG y con funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), «fortaleciendo canales de coordinación interinstitucional en la frontera. La agenda diplomática culminó con la firma del libro de visitantes ilustres en la oficina del INTT y un recorrido por las nuevas instalaciones de Migración Colombia», consolidando la presencia de autoridades y reforzando el compromiso por consolidar una frontera de paz, cooperación e integración productiva compartida.
Un perfil diplomático con raíces militares
Orlando Maniglia Ferreira es un veterano de las fuerzas armadas venezolanas y figura histórica del chavismo con una trayectoria que trasciende el ámbito estrictamente diplomático. Nacido como Ramón Orlando Maniglia Ferreira, se formó como oficial naval y alcanzó el rango de almirante en la Armada Bolivariana, lo que le valió amplia visibilidad dentro de los círculos de seguridad y defensa del país. Además de su carrera militar, fue ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela entre 2005 y 2006 durante el gobierno del comandante Hugo Chávez, cargo que consolidó su perfil como estratega y operador político dentro del esquema del chavismo.
Posteriormente, Maniglia se desempeñó en diversas responsabilidades institucionales, incluyendo la de comisionado presidencial para la delimitación de aguas marinas y submarinas entre Venezuela y Colombia, una misión de alto impacto geopolítico y diplomático, lo que lo familiarizó con temas limítrofes y de soberanía nacional.
Desde hace varios años ha ejercido como embajador de Venezuela en Alemania, sede donde representó los intereses del país ante las autoridades europeas y promovió diversas iniciativas de cooperación cultural, económica y política. En Berlín ha figurado activamente en la conmemoración de fechas patrias, así como en la representación de Venezuela ante eventos públicos y diplomáticos de alto nivel.
De la embajada en Europa al reto binacional
La reasignación de Maniglia a Colombia se produce en un contexto de reconfiguración de la política exterior venezolana, en especial tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas entre Caracas y Bogotá tras años de distanciamiento. El nombramiento de un embajador en Colombia —si bien aún no ha sido formalizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela— sugiere la intención de reforzar los canales de interlocución política, económica y social entre las partes.




