
El preconteo electoral quedó en el centro del debate político luego de que el procurador Gregorio Eljach cuestionara las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien puso en duda los resultados preliminares tras la jornada del 31 de mayo. Desde Corferias, en Bogotá, el jefe del Ministerio Público aseguró que las comisiones escrutadoras avanzan con normalidad y que, hasta el momento, no existen denuncias, quejas o reclamaciones que comprometan la transparencia del proceso.
Su pronunciamiento buscó enviar un mensaje de calma a la ciudadanía en medio de un ambiente político marcado por la expectativa de la segunda vuelta presidencial.
Preconteo electoral, escrutinio y garantías institucionales
Gregorio Eljach visitó este lunes las comisiones escrutadoras instaladas en Corferias para revisar directamente el desarrollo del escrutinio. Tras el recorrido, afirmó que las autoridades electorales mantienen activo el procedimiento legal y que los jueces encargados de las comisiones cumplen la tarea de verificar la información registrada durante la jornada anterior.
El procurador explicó que en Colombia la competencia para declarar los resultados definitivos recae en el Consejo Nacional Electoral, con el apoyo técnico de la Registraduría. Con esa precisión, buscó diferenciar el preconteo, que ofrece una información preliminar, del escrutinio formal, que constituye la etapa con efectos jurídicos dentro del proceso electoral.
Según Eljach, durante la verificación no encontró elementos que contradijeran lo ocurrido en las urnas ni el trámite realizado después del cierre de la votación. También indicó que las pocas reclamaciones observadas contaron con presencia de representantes de partidos y campañas, lo que, a su juicio, demuestra que las garantías se mantienen abiertas para todos los actores políticos.
El mensaje del procurador contrastó con la postura del presidente Gustavo Petro, quien manifestó reparos frente al preconteo y habló de supuestas inconsistencias. Sin embargo, Eljach insistió en que, hasta ese momento, las instituciones no habían recibido evidencia suficiente para respaldar una denuncia de fraude o una alteración relevante del proceso.
La controversia ocurre en un escenario de alta tensión política. Medios internacionales reportaron que Petro cuestionó los resultados preliminares y que la segunda vuelta quedó prevista para el 21 de junio entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, luego de que ningún candidato superara el umbral necesario para ganar en primera vuelta.
Eljach pide neutralidad al Presidente
El procurador también dirigió un llamado directo al jefe de Estado. Recordó que el Presidente de la República actúa como servidor público y, por esa razón, debe conservar neutralidad frente a partidos, candidaturas y campañas. Para Eljach, las autoridades tienen la obligación de separar sus funciones institucionales de cualquier participación política indebida.
En ese sentido, pidió prudencia en las declaraciones oficiales. Su advertencia no solo apuntó al presidente Petro, sino a todos los funcionarios públicos que intervienen en el debate nacional. El funcionario sostuvo que las instituciones deben proteger la confianza ciudadana, especialmente cuando el país se prepara para una segunda vuelta presidencial.
Eljach señaló que, si existieran cuestionamientos sobre la conducta del Presidente, la Comisión de Investigación y Acusaciones de la Cámara tendría la competencia para revisar el caso. Esa instancia, integrada por congresistas de diferentes partidos, opera en el Capitolio Nacional y cumple funciones específicas frente a eventuales actuaciones del jefe de Estado.
El pronunciamiento del procurador buscó evitar que el debate político desborde los canales institucionales. En su intervención, no negó el derecho de las campañas a presentar reclamaciones, pero subrayó que esas solicitudes deben tramitarse dentro de los mecanismos establecidos por la ley y no mediante afirmaciones que puedan generar incertidumbre sin soporte documental.
La posición de Eljach apuntó a preservar la legitimidad del escrutinio. Su mensaje fue claro: las campañas pueden vigilar, reclamar y revisar, pero deben hacerlo con pruebas y ante las autoridades competentes. De esa manera, el procurador defendió el papel de las comisiones escrutadoras como instancia encargada de resolver dudas y consolidar los datos oficiales.
Ciudadanía, campañas y segunda vuelta
El procurador también destacó el comportamiento de los votantes, jurados, testigos electorales, observadores internacionales, organizaciones sociales, Fuerzas Militares y Policía. Aseguró que todos estos sectores contribuyeron al desarrollo de la jornada y permitieron que la llamada “Paz Electoral” avanzara sin hechos que pusieran en riesgo el proceso.
Eljach sostuvo que las instituciones superaron dos pruebas importantes: la jornada del 8 de marzo y la votación del 31 de mayo. En ambas, según su balance, la ciudadanía respondió con participación y respeto por las reglas democráticas. Por esa razón, pidió mantener la serenidad durante la nueva etapa de la contienda.
De cara a la segunda vuelta, el procurador evitó aconsejar a los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Aclaró que su papel no consiste en orientar campañas ni emitir recomendaciones electorales a los aspirantes. Sin embargo, sí envió un mensaje a los ciudadanos: defender la democracia, votar con buena fe y acudir temprano a las urnas.
También llamó a privilegiar la cordura sobre los intereses particulares. En su opinión, el país necesita tranquilidad, sosiego y responsabilidad política para afrontar la definición presidencial. El funcionario insistió en que los colombianos deben pensar en los intereses generales y no en las conveniencias individuales de cada sector.
El cierre de su mensaje reforzó la idea central de su visita a Corferias: las instituciones electorales siguen en funcionamiento, las comisiones escrutadoras avanzan bajo vigilancia y, hasta ahora, no existen pruebas que permitan afirmar que el proceso sufrió irregularidades. Frente a las dudas públicas, Eljach pidió confianza en los canales legales y prudencia en el lenguaje político.
Con información de El Tiempo




