
El futbolista danés Christian Eriksen protagonizó este domingo un nuevo episodio de preocupación en el fútbol mundial al desplomarse sobre el terreno de juego durante un partido amistoso entre Dinamarca y Ucrania, disputado en la ciudad de Odense.
El encuentro fue suspendido de inmediato luego de que el mediocampista cayera al césped y requiriera atención médica. Jugadores de ambas selecciones formaron un círculo alrededor del futbolista mientras los servicios de emergencia actuaban rápidamente.
Horas después, la Federación Danesa de Fútbol informó que Eriksen se encontraba consciente y evolucionaba favorablemente. El médico de la selección, Morten Boesen, explicó que el jugador perdió el conocimiento brevemente, pero lo recuperó rápidamente y pudo abandonar el campo por sus propios medios.
Según Boesen, el desfibrilador cardioversor implantable (DCI) que Eriksen lleva desde el paro cardíaco que sufrió durante la Eurocopa de 2021 funcionó correctamente durante el incidente. El futbolista fue trasladado a un hospital donde será sometido a nuevos exámenes para determinar qué provocó el episodio.
«Christian está bien y me pidió que transmitiera saludos a todos los jugadores», aseguró el médico de la selección danesa.
El capitán de Dinamarca, Pierre-Emile Højbjerg, destacó la rápida reacción de los servicios médicos y expresó alivio al conocer que su compañero se encuentra estable.
El incidente inevitablemente recordó lo ocurrido en la Eurocopa de 2021, cuando Eriksen sufrió un paro cardíaco durante un partido ante Finlandia y tuvo que ser reanimado sobre el terreno de juego. Gracias a la implantación de un desfibrilador cardíaco, el mediocampista logró retomar posteriormente su carrera profesional y regresar a la selección nacional.



