El papa León XIV cerró este viernes su visita a España con un emotivo encuentro con migrantes en Tenerife, donde escuchó testimonios de superación, sacrificio y esperanza de personas que abandonaron sus países en busca de nuevas oportunidades.
Entre las historias compartidas estuvo la de migrantes latinoamericanos y venezolanos que lograron reconstruir sus vidas gracias al apoyo de organizaciones humanitarias y comunidades de acogida. Durante la actividad, el pontífice destacó la importancia de preservar la dignidad de quienes se ven obligados a emigrar y recordó que ninguna persona pierde su valor por cruzar una frontera.
León XIV visitó el centro de acogida Las Raíces, en Tenerife, donde reiteró su llamado a una mayor solidaridad con quienes enfrentan el drama migratorio y subrayó que el amor, la fe y la esperanza pueden abrir caminos incluso en medio de las mayores dificultades.
El Papa ha dedicado buena parte de su viaje a España a visibilizar la situación de los migrantes, insistiendo en la necesidad de una respuesta humana y coordinada ante una crisis que afecta a miles de familias en distintas regiones del mundo.



