
El Aeropuerto de Maiquetía continúa siendo uno de los principales centros logísticos para la recepción de ayuda internacional destinada a las zonas afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela. En medio de versiones sobre el alcance de la presencia estadounidense en la principal terminal aérea del país, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis Donovan, afirmó que su país no ejerce control operativo sobre las instalaciones y que la participación de sus equipos se limita al apoyo técnico para garantizar la llegada segura de aeronaves humanitarias y la distribución eficiente de los insumos. Las declaraciones fueron ofrecidas durante una rueda de prensa virtual en la que también participaron representantes diplomáticos estadounidenses.
La aclaratoria se produjo después de la visita oficial de Donovan a Venezuela, donde sostuvo reuniones con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y con miembros del gabinete nacional para coordinar la cooperación internacional durante la etapa de reconstrucción. El encuentro formó parte de la nueva agenda bilateral orientada a fortalecer la asistencia humanitaria y la recuperación de la infraestructura afectada por los movimientos sísmicos de magnitud 7,2 y 7,5.
Mientras las operaciones de emergencia evolucionan hacia una fase de recuperación, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar mantiene un papel estratégico para el ingreso de ayuda internacional, equipos especializados y suministros destinados a las comunidades más golpeadas por la tragedia.
Aeropuerto de Maiquetía funciona con apoyo técnico y no bajo control estadounidense
El Aeropuerto de Maiquetía se convirtió en uno de los principales puntos de entrada de la asistencia internacional enviada a Venezuela después de los terremotos. Esa condición generó interrogantes sobre el alcance de la presencia de personal estadounidense dentro de las instalaciones aeroportuarias.
Ante esas preguntas, el general Francis Donovan rechazó que Estados Unidos ejerza control sobre la terminal aérea.
Durante la rueda de prensa explicó que la labor desarrollada por los equipos del Comando Sur se limita al apoyo técnico necesario para organizar el tráfico de aeronaves humanitarias y facilitar operaciones seguras de aterrizaje y despegue.
Según indicó, las autoridades venezolanas mantienen la administración del aeropuerto, mientras los especialistas estadounidenses colaboran en aspectos relacionados con la coordinación logística propia de una emergencia internacional.
Donovan añadió que el apoyo también incluye la asistencia durante las operaciones de descarga y almacenamiento de los insumos que llegan al país mediante los vuelos humanitarios.
El objetivo, explicó, consiste en agilizar la distribución de alimentos, medicamentos, equipos médicos y otros suministros esenciales hacia las comunidades afectadas por los terremotos.
El general destacó que la cooperación técnica busca reducir tiempos de respuesta y optimizar el flujo de ayuda internacional durante una de las mayores operaciones humanitarias desarrolladas recientemente en Venezuela.
Las declaraciones intentan precisar el papel desempeñado por el personal estadounidense y diferenciar las tareas de apoyo logístico de cualquier función relacionada con el control operativo o administrativo del aeropuerto.
La cooperación entre Caracas y Washington entra en una nueva etapa de recuperación
La visita de Francis Donovan coincidió con el inicio de una nueva fase dentro de la respuesta internacional al desastre.
Durante su permanencia en Venezuela sostuvo reuniones con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, así como con los ministros Diosdado Cabello y Gustavo González, entre otros representantes del Ejecutivo.
Según la información oficial, los encuentros estuvieron dirigidos a fortalecer la coordinación internacional para avanzar en la recuperación de infraestructura dañada, especialmente en el estado La Guaira, donde se registró el mayor impacto de los terremotos.
Durante la rueda de prensa también intervino el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett.
Consultado sobre la recompensa ofrecida previamente por autoridades estadounidenses contra Diosdado Cabello y su participación en las reuniones oficiales, Barrett evitó pronunciarse sobre ese asunto y afirmó que la prioridad de Washington continúa centrada en la respuesta humanitaria derivada de la emergencia.
El diplomático señaló que la administración estadounidense desarrolla actualmente una estrategia organizada en distintas etapas, que contempla inicialmente la atención de la emergencia, seguida por la recuperación económica y posteriormente otros procesos vinculados con la evolución institucional del país.
Respecto al transporte aéreo comercial, Barrett manifestó que espera una normalización progresiva de las operaciones desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.
Indicó que varias ciudades venezolanas ya recuperaron parte de su conectividad aérea y expresó la expectativa de que Maiquetía pueda reincorporarse plenamente al tráfico regular una vez culminen las evaluaciones técnicas y logísticas correspondientes.
La recuperación de esa terminal representa un elemento importante para facilitar la movilidad de pasajeros, el transporte de carga y el fortalecimiento de las actividades económicas durante la etapa de reconstrucción.
La ayuda internacional supera las 680 toneladas y la atención entra en una nueva fase
Los representantes estadounidenses informaron que las operaciones de búsqueda y rescate desarrolladas por equipos especializados ya concluyeron en Venezuela.
John Barrett explicó que la respuesta internacional evoluciona ahora desde la fase de salvamento inmediato hacia un proceso orientado a la recuperación de las comunidades afectadas.
Según detalló, brigadas especializadas procedentes de California y Virginia participaron en las labores desarrolladas durante los primeros días posteriores al terremoto y lograron rescatar con vida a seis personas.
El diplomático informó además que la asistencia humanitaria proporcionada por Estados Unidos alcanza hasta el momento los 310 millones de dólares.
Ese apoyo incluye el envío de más de 680 toneladas de suministros movilizados mediante 37 aeronaves.
Del total de vuelos, 28 fueron operados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, mientras que nueve correspondieron a operaciones realizadas por países aliados dentro del esfuerzo internacional de asistencia.
Francis Donovan destacó que el establecimiento de un centro de coordinación en Caracas permitió acelerar la toma de decisiones y mejorar la articulación entre las instituciones involucradas en la respuesta.
Por su parte, Barrett aseguró que las autoridades estadounidenses mantienen un seguimiento permanente sobre el recorrido de la ayuda desde su llegada al país hasta su distribución entre la población afectada.
Explicó que el monitoreo comprende alimentos, agua potable, comidas preparadas y otros insumos entregados mediante diferentes programas de asistencia.
Hasta el momento, según indicó, se han distribuido más de 60.000 kits humanitarios y el proceso ha mostrado, de acuerdo con la evaluación presentada por la delegación estadounidense, un ritmo de entrega constante.
Al cierre de la rueda de prensa, Barrett reiteró el compromiso de Estados Unidos de mantener el respaldo durante la etapa de recuperación, al considerar que la reconstrucción de las zonas devastadas demandará un esfuerzo prolongado de cooperación internacional. En ese contexto, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar continuará desempeñando un papel estratégico como principal puerta de entrada para la ayuda destinada a miles de familias que aún enfrentan las consecuencias de los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
Con información de El Pitazo



