A casi dos semanas de los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, el impacto emocional sigue siendo una de las principales consecuencias de la tragedia. El miedo a nuevas réplicas, la incertidumbre y la constante exposición a imágenes del desastre mantienen a miles de personas en un estado de alerta permanente.
La psicóloga clínica Jeniree Castro explicó, durante una entrevista en el programa De Primera Mano de Radio Fe y Alegría Noticias, que muchas personas todavía atraviesan la llamada «fase de shock» o fase aguda del trauma, una respuesta normal del organismo ante un evento de gran magnitud.
Durante esta etapa es frecuente presentar síntomas como insomnio, palpitaciones, ansiedad, hipervigilancia y recuerdos recurrentes de lo vivido. La especialista subrayó que estas reacciones no deben interpretarse de inmediato como un trastorno psicológico, sino como mecanismos naturales de adaptación frente a una experiencia extraordinaria.
Cuándo buscar ayuda profesional
Aunque estas respuestas son esperables en los primeros días, Castro advirtió que existen señales que requieren atención especializada inmediata, como pensamientos suicidas, bloqueo emocional severo o dificultades importantes para realizar actividades cotidianas.
La especialista recordó que actualmente existen redes de apoyo y servicios de atención psicológica impulsados tanto por organizaciones dentro de Venezuela como por profesionales que colaboran desde el exterior para acompañar a las personas afectadas.
Redes de apoyo y menos exposición a las noticias
Entre las principales recomendaciones para afrontar el impacto emocional, Castro destacó la importancia de fortalecer las redes familiares y comunitarias, permitiendo que las personas expresen libremente sus emociones sin temor a ser juzgadas.
Asimismo, aconsejó limitar el consumo de noticias y redes sociales mediante una «dieta digital», reduciendo la exposición informativa a períodos de entre 10 y 15 minutos varias veces al día y consultando únicamente fuentes confiables para evitar una sobrecarga emocional.
Especial atención a los niños
La psicóloga también hizo un llamado a proteger la salud mental de los niños, quienes suelen absorber el estrés de los adultos de forma silenciosa.
Para ellos, recomendó promover espacios seguros donde puedan jugar y expresar sus emociones, ya que el juego constituye una de las principales herramientas para procesar experiencias traumáticas y recuperar la sensación de seguridad.
Los especialistas coinciden en que, además de la reconstrucción física del país, será necesario atender las secuelas emocionales que dejó la tragedia, fortaleciendo el acompañamiento psicológico y el apoyo comunitario para favorecer la recuperación de miles de familias.



