
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, encendió nuevamente las alarmas en el discurso oficial del chavismo al asegurar que Estados Unidos podría infiltrar fuerzas especiales en territorio venezolano para realizar “asesinatos selectivos, sabotajes y ataques a infraestructuras estratégicas”.
Las declaraciones fueron emitidas durante una transmisión por el canal estatal Venezolana de Televisión, donde el alto funcionario describió varios escenarios hipotéticos que, según dijo, forman parte de los ejercicios de defensa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) frente al despliegue naval estadounidense en el mar Caribe.
Padrino López sostuvo que las maniobras de Washington, justificadas bajo la bandera de la lucha antidrogas, representan una amenaza directa a la soberanía venezolana y que el país debe “prepararse para cualquier escenario de agresión”.
Advertencia de una guerra encubierta
En su intervención televisiva, el ministro afirmó que el posible conflicto no se limitaría a un enfrentamiento convencional. Según sus palabras, las operaciones encubiertas podrían incluir desde ataques cibernéticos hasta sabotajes a sistemas públicos esenciales, como el suministro eléctrico y de gas.
“Son muchas las formas de ellos atacarnos y perturbarnos. No solo una agresión militar desde el mar Caribe, sino también la introducción de fuerzas especiales para acometer acciones disruptivas dentro del territorio nacional. Sabotaje al sistema eléctrico, al suministro de gas, a las vías y a la distribución de alimentos, asesinatos selectivos”, declaró Padrino López.
El ministro aseguró que su mensaje no busca infundir miedo, sino “imprimir realismo” ante lo que describió como la irracionalidad del imperialismo norteamericano, y reiteró que los ejercicios de defensa de la FANB se desarrollan bajo el principio de “alerta permanente”.
Tensión en el Caribe y acusaciones cruzadas
Las advertencias de Padrino López se producen en medio de una escalada de tensiones entre Caracas y Washington, luego de que el gobierno estadounidense reforzara su presencia militar en el Caribe. La administración de Donald Trump sostiene que este despliegue busca combatir el narcotráfico y las redes criminales transnacionales, mientras que el gobierno venezolano lo interpreta como una operación encubierta de presión política.
Desde hace meses, Venezuela ha denunciado vuelos no autorizados de aeronaves de combate estadounidenses a menos de 100 kilómetros de sus costas, hechos que el Ministerio de Defensa calificó como “provocaciones deliberadas”.
“No cometan un error de cálculo cuando decidan agredir militarmente al pueblo de Venezuela”, advirtió Padrino días atrás, señalando que cualquier intento de incursión sería respondido con “pleno ejercicio del derecho a la defensa”.
El chavismo también ha acusado a Washington de fomentar la desestabilización mediante campañas mediáticas y ciberataques dirigidos a minar la confianza en las instituciones venezolanas y generar caos interno.
Preparativos y denuncias ante organismos internacionales
En paralelo a las advertencias, el régimen de Nicolás Maduro anunció que presentará denuncias formales ante el secretario general de la ONU, António Guterres, así como ante el Consejo de Seguridad, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Estas acciones buscan, según el gobierno venezolano, documentar el patrón de hostigamiento que atribuyen a las fuerzas armadas estadounidenses y exigir la adopción de medidas internacionales que impidan la “repetición de actos ilegales”.
El ministro de Defensa afirmó que Venezuela mantiene activa una doctrina de defensa integral, que incluye la movilización de unidades de la Milicia Bolivariana y el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia aérea y marítima. “Debemos estar listos para defender cada palmo de nuestra soberanía”, enfatizó.
Reacciones y contexto político
Las declaraciones de Padrino López se suman a una larga serie de advertencias emitidas por funcionarios del chavismo que denuncian una conspiración internacional para derrocar a Maduro. Sin embargo, analistas internacionales sostienen que la retórica de amenaza externa también cumple una función política interna, al buscar cohesionar a las fuerzas armadas y reforzar el discurso de resistencia.
Expertos en seguridad regional advierten que, aunque un ataque directo de Estados Unidos es improbable, la narrativa de confrontación puede escalar las tensiones diplomáticas y militares en el Caribe, especialmente ante el aumento de las maniobras estadounidenses en la zona.
En este contexto, Venezuela continúa proyectando una imagen de fortaleza militar y de defensa nacional, mientras acusa a Washington de instrumentalizar el combate al narcotráfico para justificar su presencia en la región.
Entre la defensa y la propaganda
El mensaje de Padrino López, cargado de tono bélico y apelaciones patrióticas, refleja la estrategia comunicacional del chavismo de situar a Venezuela bajo la amenaza constante de una agresión extranjera.
Mientras Washington mantiene su silencio ante las acusaciones y continúa sus operaciones navales, Caracas aprovecha el discurso de defensa soberana para reforzar su cohesión política interna y proyectarse como un país víctima del “imperialismo estadounidense”.
En medio de estas tensiones, el riesgo de malentendidos o incidentes militares accidentales crece en una región donde los intereses políticos, estratégicos y energéticos se entrelazan peligrosamente, reavivando viejos fantasmas de la Guerra Fría en el Caribe.
#ÚLTIMAHORA Vladimir Padrino López advierte sobre posibles ataques de EE.UU. con drones o fuerzas especiales para ejecutar «asesinatos selectivos» https://t.co/BfcYU7Ebsm pic.twitter.com/zqenNIDzhc
— Monitoreamos (@monitoreamos) October 8, 2025
Con información de El Nacional



