El panorama de los derechos humanos en Venezuela continúa deteriorándose.
De acuerdo con el más reciente boletín del Foro Penal, la cifra de presos políticos en el país alcanzó los 875 al 27 de octubre, lo que representa un aumento respecto a la semana anterior, cuando se registraban 866 detenciones por razones políticas.
El informe, difundido en la red social X, revela la persistencia de un patrón de represión sistemática ejercido por el régimen de Nicolás Maduro, especialmente tras los comicios presidenciales de julio de 2024, marcados por denuncias de fraude y persecución a la oposición.
Una cifra que sigue en aumento
El Foro Penal, organización no gubernamental que documenta casos de detenciones arbitrarias y persecución política, informó que entre los 875 privados de libertad, 763 son hombres y 112 mujeres.
La mayoría corresponde a civiles (702), mientras que 173 pertenecen a cuerpos militares, una proporción que refleja la amplitud del control político ejercido sobre todos los sectores del país.
El informe también especifica que 871 son adultos y 4 adolescentes, y que 83 detenidos tienen nacionalidad extranjera, una señal del alcance internacional de la represión.
De los casos registrados, 26 personas han sido encarceladas recientemente y 17 fueron excarceladas, mientras que 158 ya recibieron condenas judiciales.
En contraste, 717 continúan sin sentencia, lo que implica una grave violación al debido proceso. Además, se desconoce el paradero de 61 personas, lo que alimenta las sospechas sobre posibles desapariciones forzadas.
El contexto político tras las elecciones de 2024
La mayoría de los arrestos reportados por el Foro Penal se produjeron después de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, en las que el Consejo Nacional Electoral (CNE) —controlado por el chavismo— proclamó vencedor a Nicolás Maduro.
La oposición agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) denunció fraude electoral y una ola de detenciones de dirigentes, activistas y manifestantes.
Desde entonces, los organismos de seguridad del Estado, especialmente el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), han intensificado sus operativos contra líderes opositores, periodistas y ciudadanos que se pronuncian contra el Gobierno.
El Foro Penal sostiene que estas acciones constituyen una estrategia de intimidación orientada a silenciar la disidencia política y reforzar el control social en un contexto de creciente crisis institucional.
Negación oficial y contradicciones del régimen
El presidente Nicolás Maduro y el fiscal general Tarek William Saab han rechazado reiteradamente la existencia de presos políticos en Venezuela.
Según su versión, los detenidos están acusados de “delitos comunes” como conspiración, traición a la patria o instigación al odio.
Sin embargo, organizaciones internacionales, líderes opositores y defensores de derechos humanos califican estas acusaciones de “fabricadas” y denuncian que los procesos judiciales carecen de transparencia y garantías básicas.
Desde 2014, Foro Penal ha documentado más de 18.500 detenciones con motivación política, de las cuales 14.000 personas han sido excarceladas tras sufrir tratos inhumanos, torturas o procesos irregulares.
Aun así, más de 9.000 venezolanos continúan sometidos a medidas restrictivas de libertad, como arresto domiciliario o presentación periódica ante tribunales.
El reconocimiento internacional y la presión diplomática
La organización venezolana ha enviado su lista actualizada de presos políticos a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), con el fin de que estas instituciones verifiquen los casos y emitan pronunciamientos.
Tanto la OEA como la ONU han reiterado en distintos informes su preocupación por la criminalización de la disidencia en Venezuela y han exigido la liberación inmediata de todos los detenidos por razones políticas.
El Foro Penal ha subrayado que su registro solo incluye a quienes permanecen privados de libertad de manera formal, excluyendo a aquellos que han sido arrestados y liberados en períodos breves o que se encuentran bajo vigilancia estatal.
Una represión que no cede
El incremento de presos políticos en Venezuela evidencia la persistencia de un modelo autoritario que no admite oposición ni crítica.
Mientras el régimen intenta proyectar una imagen de estabilidad institucional, las cifras del Foro Penal exponen una realidad distinta: un país donde la cárcel y el silencio se han convertido en instrumentos de control político.
A medida que las denuncias se acumulan y la comunidad internacional intensifica su vigilancia, el Gobierno de Maduro enfrenta un creciente aislamiento diplomático.
Sin embargo, dentro del territorio venezolano, las voces disidentes continúan siendo perseguidas, y las celdas siguen llenándose de ciudadanos cuyo único “delito” ha sido pensar diferente.
Balance de #PresosPoliticos en Venezuela al 27/10/2025 por 𝗙𝗼𝗿𝗼 𝗣𝗲𝗻𝗮𝗹:
𝗧𝗼𝘁𝗮𝗹 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗽𝗼𝗹í𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀: 875*
Desde la semana pasadaHombres: 763
Mujeres: 112Civiles: 702
Militares: 173Adultos: 871
Adolescentes: 4Encarcelados: 26
Excarcelados: 17… pic.twitter.com/Km6Q3d0H1e— Foro Penal (@ForoPenal) October 29, 2025
Con información de El Nacional



