
MANIFIESTO, DECLARACIÓN POLÍTICA INTERNACIONAL Y CONVOCATORIA NACIONAL:
CONFEDERACIÓN DE TRABAJADORES DE VENEZUELA (CTV) Y COALICIÓN SINDICAL NACIONAL.
A LA CLASE TRABAJADORA DE VENEZUELA:
A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL.
Venezuela ha cruzado el umbral de una crisis estructural. Está en un “punto de quiebre”.
Lo que enfrenta la Nación no es únicamente un colapso económico ni una coyuntura política transitoria. Es la consolidación de un modelo de dominación que ha erosionado los fundamentos esenciales del Estado, desmantelado la institucionalidad democrática y reducido al trabajador a una condición incompatible con la dignidad humana.
Nos encontramos ante una emergencia moral, social e institucional.
I. QUIEBRE DEL ORDEN CONSTITUCIONAL Y SOCIAL.
El orden constitucional ha sido sustituido por un esquema de poder sin controles efectivos, sin rendición de cuentas y sin garantías para el ejercicio de derechos fundamentales.
En este contexto:
* El salario ha sido desnaturalizado como instrumento de vida digna
* El trabajo ha perdido su valor como medio de realización humana
* La institucionalidad ha sido reemplazada por mecanismos de control.
No existe equilibrio ni division de poderes.
No existe protección efectiva de derechos.
No existe Estado de Derecho funcional.
II. MEMORIA HISTÓRICA Y CAPACIDAD DE TRANSFORMACIÓN.
La historia reciente de Venezuela demuestra una verdad estructural:
cuando la clase trabajadora se organiza, el poder tiembla.
Entre 2002 y 2003, la huelga general y petrolera constituyó uno de los mayores actos de presión social y económica contra un regimen totalitarista en la historia contemporánea del hemisferio.
Aquella acción:
* Paralizó la industria estratégica del país
* Impactó la estructura de poder
* Evidenció la capacidad real de la sociedad organizada.
No fue un hecho aislado.
Fue una demostración de soberanía social.
III. REGRESIÓN HISTÓRICA: DEL TRABAJO A LA SUBSISTENCIA.
Dos décadas después, el país enfrenta una regresión sin precedentes:
* El salario no cubre necesidades básicas
* Los servicios esenciales se encuentran colapsados
* La protección laboral ha sido desmantelada.
El resultado es claro:
el trabajo ha dejado de ser garantía de vida.
IV. CONFIGURACIÓN DE UN MODELO DE DOMINACIÓN;
La situación actual no es accidental. Responde a un patrón identificable:
* Destrucción del ingreso real
* Dependencia económica inducida
* Restricción de libertades
* Persecución de la organización sindical
* Control social sostenido.
Esto configura una realidad que, en términos contemporáneos, puede ser definida como:
“ ESCLAVITUD MODERNA POR MEDIOS ECONÓMICOS Y POLÍTICOS”.
V. REARTICULACIÓN SOCIAL Y DESPERTAR NACIONAL.
Lejos de haber sido neutralizada, la sociedad venezolana ha iniciado un proceso de rearticulación.
Sectores laborales, gremiales y civiles han retomado el espacio público como mecanismo legítimo de expresión.
Este proceso no es espontáneo.
Es la reconfiguración del tejido social en defensa de:
* La dignidad
* La libertad
* La institucionalidad democrática.
VI. CONVOCATORIA NACIONAL:
30 DE ABRIL – CARACAS
1 DE MAYO –
TODO EL TERRITORIO NACIONAL.
Se convoca formalmente a:
* Trabajadores
* Organizaciones sindicales
* Gremios profesionales
* Sociedad civil
* Juventud venezolana:
A ejercer el derecho constitucional a la manifestación pacífica y a la participación cívica.
Esta convocatoria constituye un acto de afirmación nacional.
VII. DECLARACIÓN POLÍTICA:
La clase trabajadora venezolana declara:
* Que no reconoce condiciones laborales contrarias a la dignidad humana
* Que no aceptará la normalización de la precariedad
* Que no convalidará esquemas de control basados en el hambre.
Y establece:
no es posible hablar de estabilidad sin justicia, sin seguridad Jurídica, sin la Libertad TOTAL
de los presos políticos
(Civiles y Militares),
ni de transición sin reconocimiento a la Soberanía Nacional o la Celebración de Elecciones libres , Democráticas y verificables.
VIII. EXIGENCIA A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL:
Se formula un llamado directo a:
* Gobiernos democráticos
* Organismos multilaterales
* Sistema internacional de derechos humanos.
Para que reconozcan que la situación venezolana constituye:
una crisis estructural humanitaria de derechos humanos con implicaciones regionales e internacionales.
Se exige:
* Observación activa
* Posicionamiento claro
* Acciones coherentes con los principios democráticos.
IX. MANIFIESTO DE FE, ESPERANZA Y CONFIANZA.
FE.
En los derechos consagrados constitucionalmente
En la legitimidad de la organización social.
ESPERANZA,
En la capacidad de unidad del pueblo venezolano
En la reconstrucción institucional ,
CONFIANZA
En la fuerza histórica de la clase trabajadora.
En la inevitabilidad del cambio.
X. COMPROMISO HISTÓRICO:
La Coalición Sindical Nacional y la Confederación de Trabajadores de Venezuela asumen:
la defensa activa del trabajador venezolano en todos los espacios necesarios,
hasta la restitución plena de sus derechos.
XI. DECISIÓN NACIONAL:
Venezuela enfrenta una disyuntiva histórica:
perpetuar el modelo de dominación,
o reconstruir la República sobre bases de libertad y justicia.
SUSCRIBEN:
Carlos Ortega:
Presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
Carlos Salazar:
Presidente de la Coalición Sindical Nacional.
José Patines:
Coordinador de la Coalición Sindical Nacional.
Rubén González
Dirigente Sindical.
Víctor Vanegas
Dirigente Sindical.
Analiet Toledo
Dirigente Sindical.
Nestor Yansen
Presidente de FETRAZULIA.
Bladimir Carvajal:
Coordinador Nacional Sindical por la Representación Petrolera.
José Vicente Pereira
Coordinador Regional Petrolera – Estado Monagas
Yovanny Zambrano
Coordinador Regional – Temblador y Delta Amacuro.
José Lizardi:
Representante Regional – Estado Monagas.
Y con la adhesión de organizaciones sindicales, federaciones, gremios y trabajadores en todo el territorio nacional.
CIERRE
¡CALLE Y LUCHA!
UNIDAD, DISCIPLINA Y
RESISTENCIA.




